Lespera ‘obligada’ ha merecido la pena para Jesse Katayama, un instructor de boxeo japonés, de 26 años, afectado por el cierre de fronteras en todo el mundo por culpa de la pandemia del coronavirus cuando se encontraba en Aguas Calientes el pasado 14 de marzo.

El mundo se paralizó por la COVID-19 de repente, y casi sin avisar, cuando Katayama estaba dispuesto a visitar el Machu Picchu.Un día antes se declaró la cuarentena en Perú y el histórico santuario tuvo que cerrar. Lo que iba a ser una corta visita de tres días, se convirtió en una estancia que ha durado siete meses.

Hoy, el Machu Picchu ha abierto por primera vez desde que se desató la crisis sanitaria y lo ha hecho de manera muy especial recibiendo a un único turista.

El afortunado visitante ha sido el propio Katayama quien lo ha celebrabado en su cuenta de Instagram publicando una foto junto al responsable del parque que le acompañó. En la publicación añadió la frase: “La primera persona en la Tierra que fue a Machu Picchu desde el encierro soy yoooo”.

Finalmente, la visita ha sido un regalo del Ministerio de Cultura de Perú, que conoció la situación de Takayama a través de las autoridades locales de Aguas Calientes.

Solo se había cerrado una vez

Desde que abrió por primera vez a los turistas en 1948, Machu Picchu ha estado cerrado sólo una vez antes, durante dos meses en 2010. Aquel año una inundación destruyó las vías del tren que lo conectaban con Cusco.

La reapertura oficial del sitio arqueológico, que un principio se había planteado para julio, finalmente se retrasó hasta noviembre. Sólo se permitirá la entrada de 675 turistas al día, el 30% del número permitido antes de la pandemia.

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