En una sesión de pocas intervenciones, la Cámara de Diputados rechazó la acusación constitucional en contra del ex ministro de Salud, Jaime Mañalich. El resultado no sólo presentó una derrota para el Frente Amplio y el Partido Comunista -principales gestores de la acusación- sino que también acrecentó los roces dentro de la oposición: mientras los parlamentarios del FA y el PC se alinearon para aprobar la acusación, eso no pasó en los partidos que alguna vez formaron la Concertación.

Para que el libelo acusatorio continuara al Senado se necesitaba el apoyo de al menos 78 votos, algo que no parecía tan difícil en la oposición si se considera que el bloque en su conjunto tiene 83 parlamentarios. Sin embargo, la votación terminó con 71 votos a favor, 73 en contra y 7 abstenciones. De las últimas, todas fueron de parlamentarios militantes o ex miembros de partidos de la ex Concertación.

Se trata de Pepe Auth (IND, ex PPD), Loreto Carvajal (PPD), Pablo Lorenzini (IND, ex DC), Fernando Meza (PR), Gabriel Silber (DC), Jaime Tohá (PS) y Daniel Verdessi (DC). Eso se sumó a la ausencia de Miguel Ángel Calisto (DC), Carlos Jarpa (IND, ex PR) y Manuel Matta (DC).

Ya en el resultado de la comisión que revisó la acusación se podía prever un desenlace en contra de los acusadores: el documento fue rechazado por dos votos en contra, dos a favor y la abstención de Pablo Lorenzini, quien expresó haber escuchado a todos los actores y anunció su abstención como diputado independiente.

Quiebre en la unidad

“Lamentablemente algunos de los colegas prefirieron abstenerse o hacer el quite”. De esta forma, Claudia Mix (Comunes), una de las impulsoras de la acusación, explicó el revés que tuvo la iniciativa en la Cámara de Diputados.

Sin bien Mix no dio nombres, la postura de los siete parlamentarios que se abstuvieron molestó al FA y el PC, considerando que fueron los votos faltantes para que la acusación siguiera su curso. Sin embargo, era un escenario probable, ya que desde su inicio la acusación no había convencido del todo a los parlamentarios de oposición.

El 13 de septiembre, día límite para presentar el documento ante el Congreso, 10 diputados de oposición ingresaron el libelo. Entre los firmantes no hubo diputados de la DC ni del PS.

Solo dos días antes, las diputadas de Comunes Claudia Mix y Camila Rojas hicieron un llamado público al Partido Radical, Democracia Cristiana y Partido Socialista a apoyar la acusación constitucional (idea que tenían desde junio), consiguiendo finalmente la firma de Marcela Hernando (PR), quien fue encargada de presentar los cargos contra Mañalich.

En una declaración conjunta, las representantes del Frente Amplio indicaron en ese momento esperar que los partidos “se pongan del lado de la ciudadanía y no del responsable político de la pésima gestión de esta crisis sanitaria”.

No se puede ser de oposición y defender a Mañalich”, agregaron hace poco más de un mes cuando aún faltaban firmas para la acusación. A eso se sumó que una semana antes el FA y el PC quedaron fuera de las primarias de los partidos de la ex Concertación, provocando acusaciones cruzadas.

El 30 de septiembre pasado, el PRO, Ciudadanos, la Democracia Cristiana y el Pacto Convergencia Progresista -integrado por el PPD, el PS y el PS- llegaron a un acuerdo para realizar primarias a la espera de que poder sumar “nuevas fuerzas“.

Pese a que el Partido Comunista integran el Pacto Unidad para Cambio con el PRO, la decisión de participar en primarias conjuntas no llegó a buen puerto. Un día después de la fallida negociación, Fuad Chahín -presidente de la DC- acusó que el Partido Comunista pidió un “blindaje”.

“Querían repartir el país en seis regiones sólo para el Frente Amplio y PC, seis regiones para Convergencia Progresista y la DC. También que en cuatro regiones compitiéramos todos contra todos. Eso no tenía por donde flotar”, indicó Chahín.

Según indicaron testigos de las negociaciones a EL DÍNAMO, se había pactado una reunión para las 11.00 horas del 1 de octubre a fin de llegar a un acuerdo para primarias de toda la oposición. Sin embargo, los representantes del Frente Amplio, el PC, PRO y la FRVS llegaron pasada las 13.00 horas a la sede del Partido Socialista.

La razón del retraso fue una reunión en forma paralela en la sede de Revolución Democrática para evaluar la propuesta del PC de realizar una primaria entre todos sólo en cuatro regiones del país, mientras seis serían asignadas para el Frente Amplio y Unidad por el Cambio y las seis restantes para Convergencia Progresista y la Democracia Cristiana.

El punto de quiebre habría sido que el PC y el FA no habrían querido ceder regiones “importantes para ellos”, lo que molestó al PRO.

Historia repetida

Esta no es primera vez que una acusación constitucional impulsada por el FA y el PC termina rechazada con votos o abstenciones de la misma oposición. El primer caso se remonta a mayo de 2018, cuando el diputado Diego Ibáñez (CS) anunció una acusación constitucional en contra del entonces ministro de Salud, Emilio Santelices, por modificaciones al protocolo de aborto en tres causales.

Con las firmas de Claudia Mix (Comunes), Gael Yeomans (CS) y Maite Orsini (RD) del FA, Karol Cariola (PC), Camila Vallejo (PC) Marisela Santibañez (entonces PRO, hoy PC); y Emilia Nuyado (PS), Daniella Cicardini (PS), Cristina Girardi (PPD) y Carolina Marzán (PPD), la oposición inició la ofensiva.

Con 81 votos a favor, 66 en contra y 1 abstención, la Cámara de Diputados aprobó la llamada “cuestión previa”, con lo cual el entonces ministro se salvó de la acusación constitucional en su contra. Los votos DC de Jorge Sabag, Gabriel Silber, Joanna Pérez, Raúl Soto y Daniel Verdessi y Miguel Ángel Calisto influyeron en la balanza al igual que la abstención de Pablo Lorenzini.

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