Universidad de Chile repitió equipo y entraron los mismos 11 que comenzaron jugando en la goleada ante Deportes La Serena. No deja de sorprender, porque no ha sido una de las características de la era Caputto. Y bien por el juvenil Mauricio Morales, que nuevamente agarró camiseta de titular.

Por su parte, Héctor Almandoz sorprendió incluyendo como titular a Felipe Flores, que por su pasado colocolino siempre juega con una motivación especial ante los azules.

De hecho,en la primera jugada del partido casi inaugura el marcador, pero no le dio bien el cabezazo para empalmar el centro del otro Flores, Jason. Aún así, obligó a una gran volada a De Paul para sacar la pelota al córner.

Fue la única llegada directa al arco de Universidad de Chile. Porque otra “tijera” de Jason Flores tuvo sólo la espectacularidad de la acrobacia, porque la pelota pasó lejos del palo derecho.

¿Y la U?…menos todavía.

Esta formación repetida de Caputto tuvo ante La Serena el mérito de encontrar a un inspirado Larrivey.

En el primer tiempo, el argentino recibió apenas un centro en 45 minutos: cabeceó junto a un poste.

Y ambos equipos no hicieron nada más en ataque. Un primer tiempo como la icónica canción esa de “Antofagasta dormida”. Que en este caso también es más que válida para Universidad de Chile y su planteamiento soporífero.

DOS GOLES DE MUÑOZ: UNO VÁLIDO Y EL OTRO ANULADO POR EL VAR

Los bostezos se repetían en el Calvo y Bascuñán hasta los 10 minutos del segundo tiempo.

Ahí al menos hubo un instante de emoción: pelotazo largo de Freitas y pique al vacío de Carlos Muñoz. Definición perfecta para todos, menos para el árbitro y el VAR: gol anulado por una posición adelantada, que si la hubo fue milimétrica.

El ex delantero de Wanderers y Colo Colo se destaca por su corrección y por lo mismo ni siquiera reclamó.

Pero de que quedó “picado” lo dejó en evidencia un par de minutos después: jugada asociada del ataque antofagastino y la pelota le llega al goleador, que levanta la cabeza y desde la entrada del área saca un derechazo alto, inatajable para De Paul

CAPUTTO SE ACUERDA QUE TAMBIÉN HAY QUE ATACAR

En desventaja, Hernán Caputto se jugó por dos cambios que naturalmente tenían como objetivo darle algo de acompañamiento a Larrivey.

Porque en el fútbol también hay que atacar. Sobre todo cuando se está perdiendo 0-1. Por eso entraron Guerra y Moya. Dejaron la cancha Morales y Espinoza.

Almandoz respondió con el ingreso de Tello por Felipe Flores: Objetivo: piernas frescas para corretear en emdio campo ante una U que se supone iba a ser más activa en ese sector.

A esa altura, sin embargo, las cartas ya estaban echadas.

Antofagasta entendió que había que aguantar la lógica levantada de Universidad de Chile y estableció un verdadero cerco a la entrada de su área, donde destacó el trabajo de corte de Gonzalo Freitas.

Y apostando al contragolpe, para lo que el técnico mandó a la cancha al moreno Guerra, que con su velocidad complicó a la zaga azul.

Así se fue el partido, con muy pocas llegadas a ambos arcos y con un vencedor justo.

Un partido pobre en líneas generales, con dos equipos que parecían dormidos en la cancha

Pero Antofagasta encontró a tiempo quien pusiera el despertador: Carlitos Muñoz

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