“El debilitamiento de las finanzas públicas a raíz de las presiones seculares para aumentar el gasto social a raíz de las protestas a gran escala en octubre-noviembre de 2019, que se han visto agravadas por la recesión económica precipitada por la pandemia de coronavirus”, es lo que refleja la rebaja de la calificación soberana que acaba de aplicar Fitch a nuestro país.

Así se lee en el comunicado difundido por la agencia de clasificación soberana, que pasa de otorgarle una nota “A+” a nuestro país a “A-” con perspectiva estable. De esta manera, Chile deja de pertenecer al grupo conformado por China, Japón, Corea del Sur y Malata, teniendo como nuevos compañeros a Chipre, España, Malasia, Polonia y Tailandia.

El equipo liderado por Richard Francis, analista que sigue la calificación soberana en Fitch, señala que la agencia “pronostica que la carga de la deuda pública seguirá aumentando en el mediano plazo, dadas las perspectivas de crecimiento de tendencia más baja de Chile y las dificultades para consolidar sus cuentas fiscales en medio de un fuerte calendario político y presiones sociales”.

/gap