Lejos del Congreso y cerca de sus plantaciones de almendros, en las entrañas de la Quinta Región, el ex parlamentario sigue especialmente activo desde otro pupitre: el de las redes sociales.

Desde ese espacio, el hombre se ha encargado de armar una “militancia digital” de más de 225.000 seguidores que ya se los quisieran los partidos políticos tradicionales.

Ávila debe haber sido uno de los primeros políticos en entender la fortaleza e influencia que puede generar de estas “grandes Alamedas digitales” para desde apenas 140 caracteres lanzar mensajes que tienen amplia repercusión.

Irónico, cáutico y divertido, Nelson Ávila es en el mundo político lo que Luksic ha conseguido en el lado empresarial: ser referentes por la capacidad que han demostrado en presentarse tal cual son, sin maquillajes ni mensajes de maqueta y por eso el público y seguidores parecen premiarlos.

Cómo Hacienda no se asesora con los nietos de Sebastián Piñera? En dos meses, con capital inicial de $1 millón generaron US$500 millones, fue uno de sus últimos tuits.

Pero desde la red del pájaro azul el ex congresista también se encarga de atacar a los que están poniendo en duda el potencial de Alejandro Guillier. En este sentido, Ávila insiste en que las encuestas que se están exhibiendo en los últimos días tienen una clara intencionalidad: dañar a Guillier e intentar posicionar de manera artificial a Beatriz Sánchez como caballo que está alcanzando y hasta sobrepasando al senador por Antofagasta.

Se sigue chacreando la campaña mediática de encuestas. La última es “on line”. La próxima puede ser “al ojo”, escribió hace poco.

En efecto, Ávila confirma a EL MURO sus temores respecto de que existe un ánimo de algunos medios para poner en entredicho la actual competitividad de Guillier y generar la falsa sensación de que  Beatriz Sánchez ya le respira de cerca.

“Me parece que la intención es evidente”, dice.

El nuevo lema PS

Nelson Ávila ha estado reacio para volver a integrarse de manera activa y permanente al mundo político, pero poco a poco ha ido dando pasos de acercamiento. Se trata de un coqueteo que no está claro dónde terminará. Por el momento, solo “anda” con la política.

Pero entre sus nuevos roles está el de ser una de las voces de los radicales en relación a la opción presidencial del Alejandro Guillier.

En un momento se pensó que Ávla sería el vocero de Guillier, pero el ex congresista se encargó de aclarar que solo hablaría desde la vereda del PR y que, eso sí, tendría un rol cada vez más intenso en cuanto a hacer terreno para apoyar a Guillier, dos cuestiones en las que se maneja con soltura y experiencia.

En estricto rigor mi vocería es del Partido Radical, porque Alejandro Guillier habla por sí mismo. No seré portavoz ni haré de Melame, explicó fiel a su estilo.

Nelson Ávila, sin embargo, no escabulle las complicaciones que ha generado para la Nueva mayoría, en especial para el candidato Guillier, la situación generada con la decisión de la DC de ir directamente a primera vuelta y, por cierto, con el PS tras la polémica que se ha generado tras conocerse las inversiones que favorecía el partido.

Respecto de la DC, Ávila está convencido de que los decé van a lamentar la decisión de saltarse la primaria. Y en ello sus dardos de responsabilidad tienen objetivos claros y nítidos: “Me refiero a que hicieron caso al ‘clan Walker’, a Mariana Aylwin y al ‘gute’. Seguro que lo lamentarán”.

Pero sus quejas también pasan por el actuar que ha tenido el PS. Primero por no haber favorecido la opción de generar una primaria, con la consiguiente “invisibilización” de la Nueva Mayoría al ganar focos la derecha y el Frente Amplio, pero muy especialmente por el dolor de la base socialista por la información respecto de las inversiones que hacía el partido con sus dineros, especialmente en la “empresa símbolo” que emergió desde el gobierno militar.

“El Partido Socialista pasó del avanzar sin transar al invertir sin mirar”, lanza como frase demoledora.

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