Nuevamente se hizo latente el retiro de un segundo 10%. ¿Es para alegrarse? claro que no, si estos ahorros son de los afiliados que, han trabajado toda una vida esperando el momento de pensionarse, y por otra parte, los jóvenes que empezaron su vida laboral, ambos casos por temas de pandemia, con sus efectos como también por no recibir ayuda oportuna, han tenido la necesidad de recurrir al retiro en esta segunda oportunidad.

Que esta es una buena política pública, claramente no lo es, sin embargo, hay personas que no tienen otra alternativa y es el único recurso que dispondrán para mantenerse en tiempos difíciles de pandemia y de falta de trabajo. Los técnicos y expertos en el tema y especialmente la OCDE (Organización Cooperación Desarrollo Económico) señala que no es una buena opción y que se debiera poner mayor énfasis en tener pronto una reforma previsional, la cual lleva más de 10 meses en el congreso.

Se entiende que este segundo retiro, debiera ser el último, pero claramente, en este país donde no se respetan los acuerdos, donde se pasa a llevar la constitución, donde el populismo se ha instalado, se puede esperar cualquier cosa. La cuenta de capitalización individual de cotizaciones obligatorias (CCICO) no debiera ser destinada para otras finalidades, ya que el único objetivo era utilizar esos fondos ahorrados exclusivamente para pensión.

Se estima que al menos un millón de personas que cotizan en las AFP, y decidan retirar ese segundo 10%, tendrán que pagar un impuesto por las rentas mensuales por sobre los $ 1.500.000 y eso lo determinara el Servicio de Impuestos Internos, en el cálculo para el próximo año.

El impacto del segundo retiro del 10%, lo asumirán los jóvenes, que se quedarán sin un solo peso, también los pensionados por retiro programado, que verán disminuida su pensión, y quienes estén por pensionarse que, al hacer un nuevo retiro, dependiendo el monto de su ahorro, muchos no podrán tener derecho a optar a otra modalidad como es una renta vitalicia, que es una pensión para toda la vida.

En esta ocasión, existe la opción de reintegrar los dineros retirados, y eso amortizaría la baja pensión posteriormente. Lo qué si es claro, es que tendremos en un futuro no tan lejano, más adultos mayores, pobres, sin ingresos y con peores pensiones de lo que son actualmente y ese costo lo pagaremos todos.

Margot Guerrero Bruner

Asesora Previsional

Corredor de Seguros

www.margotpensiones.com