Ya se cumplió el año en que la reforma previsional, que durmió en el senado un sueño demasiado largo, se está diluyendo por excusas de cambios o renuncias autoridades, por intereses partidistas en un año lleno de elecciones, que a muchas personas poco les importa.

La mayoría de las personas quieren y requieren que ese 6% adicional, que será de cargo del empleador” vaya directa e íntegramente a cada cuenta individual de cotización obligatoria, pero no sólo lo dicen quienes se verán beneficiados con ese esfuerzo principalmente de las pymes, también los economistas y técnicos señalan que debe ser de esa forma.

Cabe señalar, que el 6% adicional, ya está obsoleto, es muy mínimo con respecto al promedio de cotización obligatoria de los países de la OCDE, organismo intergubernamental de un grupo muy seleccionado de naciones, que lo integran sólo 37 países, principalmente europeos, sólo Chile y Colombia de América del Sur y México por América Central. Oficialmente lleva 60 años asesorando a diferentes gobiernos en diferentes materias incluida el tema previsional.

La discusión en nuestro país, es la diferencia en que institución administrará esa cotización adicional del 6%, hay que consignar que esto no significa ni un solo peso con cargo al gobierno, ni al congreso, ni a las AFPs. Por otra parte, la oposición señala que todo ese aporte debe ir a un ente público y a un fondo colectivo, es decir aportar a quienes tienen pulmones vírgenes, en desmedro de quienes trabajan con esfuerzo y muchas veces en condiciones deplorables.

El congreso en materia previsional, realmente deja mucho que desear, por lo mismo, es cosa que se informen, que despierten del sueño que les produce legislar. Las encuestas señalan que la mayoría quiere que ese 6% adicional, vaya a su cuenta individual y no que se entregue a un fondo colectivo, en una entidad pública ya que no se tiene seguridad, que ésta no meterá las manos. Cabe señalar, que también existía el temor que las AFPs, tendrían disponibles los ahorros de los afiliados, y quedó demostrado que era efectivo. Ahora, que se está legislando para el pasado y no para hoy ni menos para el futuro, pronto necesitaran los votos para ser reelegidos en una nueva constitución que no estaba en el programa del gobierno de hoy.

Ciertamente estamos en un año electoral, donde es muy difícil enfrentar la reforma a las pensiones, también hay que considerar que renunció el Ministro de Hacienda, que llevaba las conversaciones en el tema previsional, y hoy, al parecer está todo en fojas cero, como diría un abogado, y nuevamente queda en evidencia la poca empatía de nuestros legisladores al momento de pensar en las personas y no sólo en los votos que se requieren para sus propios intereses.

Un tercer retiro como se ha estado señalando para el mes de marzo, en definitiva, va en el sentido opuesto a una reforma previsional, es como apagar el fuego con bencina, y pretender que éste se extinga. Estoy segura que la mayoría de las personas queremos que las pensiones sean un tema de estado y que se legisle con acuerdos políticos, pero quienes nos representan en el congreso sólo piensan en elecciones y no sintonizan con los dramas que viven los pensionados de hoy y menos de los que serán en el mañana.

 

Margot Guerrero Bruner

                                                                          Asesora Previsional