Lukás Papadimos, primer ministro tecnócrata de Grecia entre 2011 y 2012, resultó este jueves herido grave al abrir un sobre con explosivos en su vehículo blindado cuando este circulaba por el centro de Atenas.

También sufrieron heridas leves sus dos escoltas. Papadimos, de 69 años, fue trasladado al hospital Evanguelismós, donde fue tratado de heridas en el pecho y las piernas y problemas respiratorios, aunque su vida no corre peligro, según fuentes médicas y policiales.

“Condeno inequívocamente el atentado a Lukás Papadimos y le deseo una pronta recuperación a él y a las personas que le acompañaban”, ha declarado el primer ministro, Alexis Tsipras, desde Bruselas, donde se hallaba cuando se produjo la explosión, en torno a las 18.30 hora local (una hora menos en la España peninsular).

Todos los indicios apuntan a un atentado, aunque ningún grupo se había atribuido la autoría a última hora de la tarde. La firma, no obstante, parece clara: un oscuro grupo anarquista, la Conspiración de las Células de Fuego, responsable de una serie de ataques contra políticos locales y sedes de partidos, además del envío de explosivos de baja potencia a embajadas europeas en Atenas y sedes de instituciones financieras en 2010, en uno de los picos de más actividad de la banda.

Aunque la vida de Papadimos no corría peligro, según fuentes policiales y hospitalarias, el de este jueves ha sido el más grave de una larga serie de ataques contra objetivos europeos, entre los que se cuentan el paquete explosivo destinado a las oficinas en Berlín del ministro alemán de Finanzas, Wolfgang Schäuble; o la carta bomba enviada a la sede de París del Fondo Monetario Internacional, que hirió a una empleada. En total, en marzo fueron neutralizados ocho paquetes explosivos.

La Conspiración de las Células de Fuego surgió en 2008, coincidiendo con los graves disturbios causados por el asesinato de un joven por la policía en Atenas, y protagonizó graves episodios cercanos a la guerrilla urbana. En teoría desarticulado, y con una veintena de sus miembros en prisión, ha aparecido y desaparecido de escena como el Guadiana, coincidiendo con los peores episodios de la crisis. Su actuación dio una tregua durante los primeros meses al Gobierno de Syriza, aunque los ataques han vuelto a intensificarse últimamente. De hecho, este martes fue interceptado en una oficina de correos de Atenas un sobre con balas dirigido al secretario general de Hacienda griego. Washington considera a la Conspiracion de Células de Fuego —que no es la única pero sí la más notoria de las bandas del nebuloso y fuerte movimiento anarquista griego— un grupo terrorista.

El tecnócrata Papadimos, que ejerció un papel parecido al de Mario Monti en Italia cuando este sustituyó a Silvio Berlusconi, había sido gobernador del Banco de Grecia y vicepresidente del Banco Central Europeo con Jean-Claude Trichet antes de asumir la jefatura del Gobierno de manera interina, en un periodo clave: entre la forzada dimisión, en octubre de 2011, del socialista Yorgos Papandreu, hasta entonces primer ministro, por proponer un referéndum sobre un segundo rescate —que se firmaría a la postre en 2012—, y las elecciones anticipadas a dos vueltas (tras la primera no fue posible formar Gobierno) en mayo y junio de 2012, y que dieron finalmente el poder a una coalición de conservadores y socialdemócratas bajo la dirección de Andonis Samarás. Durante su efímero mandato, se alcanzó un acuerdo para la quita de la deuda griega en manos privadas.