Son muchas las ideas que se están evaluando con miras a la próxima licitación del Transantiago, varias de ellas focalizadas en la disminución de los niveles de evasión que presenta el sistema, que el último trimestre alcanzó un 31,4%.

En este contexto, el Ministerio de Transportes estaría evaluando la instalación de cámaras de reconocimiento facial que multaría de forma remota a quienes no pagan su pasaje, según publicó este jueves La Tercera.

La jefa de Fiscalización, Paula Flores, comentó a Emol que “el tema del reconocimiento facial es una de las alternativas que existen como para hacer un control automatizado de la evasión”.

“No es que se vaya a aplicar ahora, es la tecnología que hemos estudiado y que hemos visto que existe en el mundo y que hay que pedir los recursos, hacer los ajustes para la realidad chilena”, explicó.

Este sistema sería instalado en los buses del Transantiago en forma de tótems, que integrarían un validador del pago del pasaje y además una cámara encargada de hacer el reconocimiento.

Esto se haría a través de la captación de 500 puntos del rostro que se compararán con la foto que aparecerá vinculada a la tarjeta de pago.

Si la persona pagó su pasaje, la máquina lo verificará con el registro de la tarjeta, pero si evadió, la tarjeta no mostrará el comprobante del pago del pasaje por lo que se emitirá una multa y se bloqueará la tarjeta.

Flores recalcó que “estos sistemas funcionan con una tarjeta de pago personalizada, porque tú tienes ahí los datos de las personas, tienes la foto, con lo cual tú vas a poder hacer un reconocimiento facial”.

Esto quiere decir que si la nueva forma de pago se aprueba para el año 2019, la tarjeta Bip! que opera desde los inicios del Transantiago deberá ser reemplazada o modificada para que contenga datos personales del dueño de la tarjeta: foto, nombre y apellido, huella digital, etc.

Sin esta forma de pago, no sería posible aplicar el sistema de reconocimiento facial.

En tal caso, la jefa de fiscalización aseveró que también se analizan otras tecnologías para aplicarlas al Transantiago, como la “video analítica” o sensores que permitan detectar a los evasores.

“La video analítica lo que hace es que graba toda la secuencia a bordo del bus y le enseña a detectar ciertas conductas, como por ejemplo, cada vez que alguien salte un torniquete. Lo que se logra ahí es que efectivamente podamos de manera automatizada y de forma remota controlar la evasión”, detalló.

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