“Él tomó la decisión de operarse por precaución futura, porque así como estaba podía vivir, pero terminó condenando a la muerte”. Así comienza el relato de Andrés Vidal acerca de la muerte de su hermano David, tras la intervención de una cirugía bariátrica de by-pass gástrico en Concepción.

El ingeniero cuenta que su difunto hermano contactó al doctor Gabriel Astete del centro clínico ETO-Concepción (Equipo de Tratamiento de la Obesidad) para llevar adelante la intervención para bajar de peso y así no tener problemas de salud en el futuro, dado que era monorrenal. Es decir, tenía un riñón.

El facultativo, según su relato, le ofreció operarse en una clínica privada o en el hospital de la ciudad. Sin embargo, el médico luego le comentó que ya no trabajaba con la isapre de David, por lo que se decidió por el centro de salud público.

“Estamos iniciando una lucha para que se establezcan los hechos respecto de la muerte de David, dado que los antecedentes que hemos reunidos nos reafirman que hubo hechos negligentes por parte del equipo médico y del hospital”, aseguró Andrés Vidal.

Recordó que su hermano ingresó el miércoles 12 de abril en “Pensionados” del hospital regional, y que una vez operado comenzaron los problemas.

En el post operatorio presentó síntomas que “fueron desestimados por los médicos que lo atribuyeron a factores psicológicos”.

Debido a los intensos dolores, añadió, se le inyectó morfina a David, quien, según su hermano, medía 1,78 metro de alto e ingresó a la operación con 104 kilos de peso.

“Él estuvo en post operatorio hasta el sábado (15 de abril) donde nuevamente comienza a presentar dolores, fiebre y espasmos. Se acerca el médico tratante, le hace un chequeo y recomienda nuevamente sedarlo, pues atribuye a sectores psicológico más que médicos sus síntomas”, aseguró.

“Luego se nos recomienda dejar el hospital para que el paciente descansara, así que nos fuimos confiados, pero después se nos llama a las 2:00 de la madrugada para informarnos que David estaba ingresando de urgencia a pabellón por complicaciones en la cirugía”, sostuvo.

“Después nos enteramos de que la madrugada del sábado se levantó y se cayó desmayado, se le genera un incidente crítico en el cual, durante su transcurso, se le aplicó un escáner. Ahí, entiendo, le ingresó un líquido al intestino que le generó una peritonitis”, completó.

Y añade: “Lamentablemente, después de la segunda operación, se programó una tercera para el lunes, pero, previo a ella, él generó un shock séptico que gatilla su causa de muerte”. Finalmente, Andrés Vidal criticó que la familia no ha tenido respuesta del hospital, del doctor Astete ni del servicio de salud de la Región del Bíobío.

/gap