El 11 de septiembre de 2016, la Presidenta, Michelle Bachelet decidió nombrar a su amiga, Lorena Fries como Subsecretaria de Derechos Humanos, convirtiéndose así en la primera funcionaria pública en acceder a ese cargo recién creado. Otro ejemplo, de la utilización política de los cargos que ha caracterizado a esta segunda administración de la Jefa de Estado socialista, lo que demuestra que ser cercana y leal a Bachelet tiene réditos a la hora de mantenerse en un cargo político y acceder, de la noche a la mañana a otro y afianzarse en el poder.

Ese 11 de septiembre, Bachelet muy sonriente al instalar a su amiga en calidad de Subsecretaria de Derechos Humanos dedicó varios minutos para referirse a este nombramiento entre cuatro paredes. “Le he pedido (a Lorena Fries) que se haga cargo de esta tarea, dando continuidad y nuevo impulso, desde el gobierno, a lo que se ha venido haciendo en esta materia, y generando una interlocución fluida con organismos como el Instituto Nacional de Derechos Humanos y las diversas agrupaciones que han sufrido vulneraciones en sus derechos o son familiares de víctimas de la dictadura”.

Hay que recordar que durante 6 años, Lorena Fries dirigió el Instituto Nacional de Derechos Humanos, con un desempeño cuestionado por diversos sectores, incluso del oficialismo, y catalogado de parcial, al no manifestar una férrea defensa solo contra las víctimas de algunas transgresiones a los derechos humanos y, por otra parte, intentar demonizar la acción de carabineros, en el marco, por ejemplo, de las movilizaciones callejeras el 21 de mayo. O sea, en palabras simples, Fries, según afirma una alta fuente ligada a la defensa de los DD.HH. consultada por EL MURO, “cuando se trata de abordar un tema de derechos humanos, a Lorena Fries lo primero que le importa es el color político de esa persona y las repercusiones políticas, no sociales ni humanas, que su eventual intervención cuando estaba en el IND podía generar, por eso, en varios casos, decidió simplemente mantenerse al margen, guardar silencio y no causar daño a la ex Concertación, hoy, Nueva Mayoría”.

La misma fuente sostiene que “en Chile, fuimos muchos los que luchamos por el retorno de la democracia y cuando ésta se consiguió a medias, con una transición larguísima, no fue para que algunos que se declaran de izquierda se sentaran en el poder, mirando de reojo a los familiares y a las víctimas de violaciones a los derechos humanos, violaciones que se mantienen y que, si bien, afortunadamente, no son las mismas de la dictadura, ahora se convierten en abusos de poder, en aumentar las discriminaciones contra las comunidades indígenas, con mantener, prácticamente, sitiados la zona en la IX Región. ¿Y, ahora, Lorena Fries como Subsecretaria de DD.HH. en qué aporta, en nada. ¿Qué ha hecho? Nada, una vez más”.

Una fuente de la Nueva Mayoría advierte a este diario electrónico: “Ya no sabemos qué está pasando en la cabeza de la Presidenta Bachelet, porque la designación de Lorena Fries como Subsecretaria de DD.HH. también fue un error y aunque hubo cuestionamientos, a la Presidenta le dio lo mismo. Lo complejo del tema es que en derechos humanos no se ha avanzado, seguimos entrampados en varias aristas y con Lorena Fries no tenemos ninguna certeza de que no opere dependiendo de los colores políticos. Aquí lo que vemos es un cuoteo asqueroso, de instalar a funcionarios por cercanía y amistad, pero que (en el caso de Fries) no ha dado pruebas de que su lucha real sea a favor de las víctimas de la violencia y no a favor de ella misma y de su entorno”. Agrega que “en materia de derechos humanos necesitamos a una persona con la que el mundo de los familiares de las víctimas de violencia se sientan representadas, sientan que pueden ser escuchadas, que se avanzará y que no todo se mantendrá en el mismo statu quo de siempre o que se intenten privilegios para quienes cometieron crímenes de lesa humanidad. Eso, es terrible”.

Mirada amplia, según el sector…

Fries carga con un manto de indiferencia en materias sensibles de derechos humanos, el mismo ámbito en que se desempeñó en el INDH y que, ahora, encabeza como Subsecretaria.

En octubre de 2016, la nueva Subsecretaria de DD.HH. demostrando una visión amplia sobre la defensa de los DD.HH., aseguró en La Tercera: “El tema de derechos humanos es un tema de Estado, también de sociedad, pero si es un tema de Estado, entonces, no puede estar recluido en ningún grupo”. Sin embargo, en la misma entrevista pronunció otras frases que no pasaron inadvertidas como, por ejemplo, que “en algún minuto hay que debatir sobre un indulto general en casos de DD.HH.”, lo que permitiría que condenados por crímenes de lesa humanidad afectados por enfermedades terminales, puedan salir de la cárcel. Y, remató con otra afirmación que terminó por indignar más aún a los familiares de los detenidos-desaparecidos y a las víctimas de la dictadura, al agregar que “lo peor que nos puede pasar a los defensores de los DD.HH. es perder la humanidad”.

La agrupación de familiares víctimas de torturas en Londres 38, a través de una declaración pública manifestaron tras las declaraciones de Lorena Fries que “hay cuestiones de fondo que son preocupantes. Por ejemplo, es necesario aclarar si sus dichos representan al Gobierno, a la Presidenta”, añadiendo que las palabras de Fries fueron graves.

Acto seguido, Lorena Fries se retractó de sus dichos señalando a través de un comunicado que:  “esta Subsecretaría aclara que no es partidaria de una ley de indulto general en casos de violadores a los derechos humanos”.

Y agrega: “Los crímenes de lesa humanidad no tienen la misma naturaleza que los delitos comunes y, por tanto, deben tener un tratamiento distinto en concordancia con los estándares de derechos humanos. Esta Subsecretaría reitera que en casos de violaciones a los derechos humanos no puede haber impunidad”.

Esta misma actitud de acomodo polpitico es la que se le critica por las victimas de la violencia en la Araucanía, donde para no incomodar al gobierno, ha mantenido un vergonsozo silencio en las violaciones a los derechos humanos que han sufrido cientos de pequeños agricultores de la zona.

El IND: ¿Y los falsos exonerados? Bien, gracias…

El 23 de marzo de 2016, EL MURO publicó un artículo en que se denunció la indolencia del Instituto Nacional de Derechos Humanos –dirigido, entonces, por Lorena Fries, desde julio de 2010-, respecto de los falsos exonerados políticos. Son tres mil personas que reciben una pensión mensual, de manera fraudulenta y este costo reporta al Estado, el desembolso de $900 millones mensuales. Y, en medio de ese escándalo, 54 parlamentarios fueron sobreseídos en 2016 por la Corte Suprema, los que fueron acusados de emitir, entre 1996 y 2007, certificados que permitieron que falsos exonerados políticos accedieran a la pensión de por vida.

Hay que recordar que la Comisión Nacional Unitaria de Exonerados Políticos remitió varias solicitudes, precisamente, al Instituto Nacional de Derechos Humanos, cuando estaba a cargo de esa entidad, Fries. Esta institución que, pese a estar delineada para promover el respeto de los derechos humanos, en el caso de las demandas de los exonerados políticos, ha mantenido silencio, un doloroso silencio como lo califican las propias víctimas, mientras Lorena Fries era quien encabezada la entidad y lo hacía, orgullosamente, pero obviando las solicitudes de respuesta y reparación de los verdaderos exonerados políticos.

En ese mismo artículo del 23 de marzo de 2016 de EL MURO, Raúl Celpa, presidente de la Comisión Nacional Unitaria de Exonerados Políticos afirmó que “la historia de doña Lorena Fries como directora del Instituto Nacional de Derechos Humanos es lamentable. Doña Lorena Fries ni siquiera cumplió la ley orgánica que creó ese instituto, tomando en consideración que la ley ya era, absolutamente, deficiente, porque no cumplía con las normas internacionales sobre entidades de este tipo. Doña Lorena, con respecto a los escándalos que nosotros hemos denunciado en materia de derechos humanos, tanto en el caso de retornados, de ex presos políticos y torturados y exonerados políticos, a pesar de que se comprometió a cumplir con la ley y hacerse parte en las denuncias que nosotros formulamos al Ministerio Público, nunca cumplió con ese compromiso”. Agregó de manera categórica que “el nombramiento de doña Lorena Fries como Subsecretaria de Derechos Humanos es una noticia lamentable”.

El 18 de octubre de 2011 –bajo la gestión de Lorena Fries-, por ejemplo, la Coordinadora Nacional de Exonerados Políticos envió un documento que quedó en el más completo olvido, al parecer, en el INDH. En el texto, que firma Raúl Celpa, expresamente se indica: “Queremos que el Instituto de los Derechos Humanos de Chile, sea un garante de los derechos fundamentales de nuestra sociedad, dentro de las limitaciones de su normativa fundacional”, agregándose que “nunca rechazamos la creación de una entidad que dentro de la estructura del Estado se preocupara de los DD.HH., era una falencia necesaria de abordar…”.

En el mismo documento, se añade un antecedente que deja en conocimiento de las autoridades del Instituto Nacional de Derechos Humanos, los cuestionamientos que la Coordinadora Nacional de Exonerados Políticos ha tenido del Gobierno de la Presidenta Bachelet en todo este tema. “Lo que fijábamos eran prioridades, primero, que el Gobierno de Bachelet aclarara estos escándalos… Desgraciadamente, esto no fue así. Hoy, tenemos que enfrentar lo oprobioso que resulta una política ineficaz en materia de verdad y justicia, agravada por la corrupción que profundiza aún más su precariedad”.

En esta carta, se solicitó a la directora del INDH, Lorena Fries que “nos informe sobre las acciones que en el marco de las obligaciones que le impone la ley que los regula, iniciarán…”. En otro párrafo, se indica: “Solicitamos, por su intermedio a la institución lo siguiente: estudio en derecho de la Constitucionalidad de las leyes llamadas de DD.HH. (Rettig, Retorno, Exonerados Políticos, Prisión Política y Tortura, PRAIS), participación como parte, en todas las acciones que el resto de las instituciones del Estado han iniciado e inicien con respecto al tema de los exonerados políticos…, informe extraordinario al Alto Comisionado para Derechos Humanos de las Naciones Unidas sobre los sucesos relacionados con exonerados políticos, retorno del exilio, ex presos políticos, y la intermediación para una reunión en conjunto con el Comisionado Regional de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos con sede en Santiago”.

Para Raúl Celpa, “el Instituto Nacional de Derechos Humanos por su carácter de organismo oficial, cuyas autoridades son nombradas por el Presidente de la República, por el Gobierno de turno, es una entidad que tiene un claro perfil político y, desde ese punto de vista, obviamente que sabíamos que nos íbamos a encontrar con esa realidad que impediría que el INDH actuara en forma imparcial, no respetando lo que lo obliga el derecho internacional, y obstaculizara cualquier posibilidad de que la verdad se conozca en el país”.

Tras los cuestionamientos formulados contra Lorena Fries, lo que está claro es que la Presidenta, Michelle Bachelet hizo caso omiso de ellos y la designó en otro cargo, con una mayor jerarquía, también ligado directamente al tema de los derechos humanos. ¿De qué se trata toda esta designación poniendo a la cabeza de la Subsecretaria de DD.HH., a un funcionario que, pareciera no ser el idóneo?

Daisy Castillo Triviños/EL MURO