La Presidenta habló esta semana de “La Fuerza” en un tuit. “A 40 años del estreno de la Guerra de las Galaxias, recuerdo a la princesa Leia y su lucha contra el lado oscuro de la fuerza”, tipeó en la red social del ave azul. Muchos -casi todos- leyeron un mensaje cifrado en ese breve texto.

No estoy seguro de si sabía exactamente la Mandataria lo que hacía cuando invocaba a “La Fuerza” y desataba su enorme e incontrolable poder en el Chile de 2017.

Pero antes de ir a eso, tomémonos un segundo de creatividad. Si la política chilena fuese la Guerra de las Galaxias, ¿quién sería quién?

¿Sería Michelle Bachelet la princesa Leia, como parece insinuar la gobernante en su tuit? ¿No tiene la heroína de Star Wars más bien un aire a Carolina Tohá? ¿Habría aceptado Leia un viaje interestelar con Ponce Lerou a SQM?

¿Y no es acaso el subsecretario Aleuy (foto) el que se parece a Darth Vader? ¿Por su modo de hablar, y de caminar, digo yo, por ejemplo?

José Antonio Kast tiene pinta de Storm Trooper, esos soldados blancos, radiantes, perfectos y fríos. Y que disparan a matar sin saber muy bien por qué. De niño yo pensaba que C-3P0 (o “Citripio”), tenía un parecido casi fraternal con Jaime Guzmán. Y pienso que Piñera se ha ido pareciendo con los años a Han Solo.

¿No creen que Obi Wan se terminó asimilando a Jovino Novoa y que Ricardo Lagos tuvo una época en que se acercó peligrosamente a Jabba? En los años 90, Enrique Correa era el verdadero R2-D2 (o “Arturito”) de La Moneda. Felipe Kast hoy se jura Luke Skywalker.

¿Y quién es Chewbacca? No, no voy a lanzar ningún nombre a la mesa. No caeré en la misma trampa de Yerko Puchento. Aunque, pensándolo bien, ¿qué partido político chileno es el que se parece más al bar de la Guerra de las Galaxias? Naaa. Lo voy a dejar ahí.

Ya sé que les estropeo la maravillosa Star Wars si sigo con los paralelos.

Es que no tiene mucho sentido hacer este ejercicio. Y tampoco es correcta la comparación que pareció insinuar la Presidenta al identificarse con Leia y su lucha contra el lado oscuro.

¿Porque cuál sería el “Lado Oscuro de la Fuerza” en nuestra política?

Para dilucidarlo, primero hay que entender qué es el “Lado Oscuro”.

Según los especialistas, se trata de uno de los cuatro “aspectos de La Fuerza”. Quienes lo utilizaban, obtenían su poder de emociones más bien oscuras como el miedo, la ira, el odio y la agresión. Yoda se lo explicó de este modo a Anakin Skywalker: “El miedo es el camino hacia el lado oscuro. El miedo lleva a la ira, la ira lleva al odio, el odio lleva al sufrimiento. Percibo mucho miedo en ti”.

Cada uno de nosotros podrá juzgar dónde ve hoy miedo, ira y odio en nuestra sociedad.

Pero el punto que quiero hacer es otro. Lo que me parece equivocado es pensar que los que piensan distinto a uno son los malos, y habitarían en un supuesto “lado oscuro”.

¿Por qué no se puede percibir al otro como un “legítimo otro”, según enseñaba Maturana? ¿Por qué convertir al adversario en enemigo? ¿Por qué los chilenos que tienen ideas diferentes a las propias respecto de cómo organizar nuestra vida en común, para que todos vivamos mejor, debiesen ser “retroexcavados” o eliminados, como si habitaran la Estrella de la Muerte?

Porque, después de todo, la Guerra de las Galaxias era solo una película. No hay para qué tratar de hacerla realidad en Chile, 40 años después.

/Columna de Joe Black para El Mercurio

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