Todos sabemos que del momento en que nos incorporamos a la vida laboral, es obligatorio que el empleador, al descontar el 10% al trabajador, que es el ahorro que está destinado a la futura pensión, éste sea ingresado en cada cuenta individual de cotización obligatoria, a la AFP donde se encuentra afiliado. Sin embargo, muchas veces se producen errores involuntarios, en que se anotó un rut que no correspondía, se llenó en forma errónea la planilla, o se ingresó a la AFP anterior ya que el trabajador puede emigrar a otra entidad y no le avisó al empleador en forma oportuna.

Dicho lo anterior, eso se llama rezagos, que son los dineros que se van acumulando por concepto de escribir datos equivocados, y los dineros no llegan a ser incorporados a la última administradora de fondos de pensión. Por lo mismo, esos recursos se van acumulando y al no ser reclamados por el afiliado, o pensionado por retiro programado que decidió seguir cotizando, se pudieren utilizar en ayuda a quienes lo necesitan urgentemente.

Cabe señalar, que las administradoras tienen la obligación de reunir antecedentes para tratar de ubicar a esos afiliados que por diversas circunstancias no le llegó a su cuenta individual, esos dineros que le fueron descontados, por lo tanto, ese rezago iría a un fondo común, con cinco años como mínimo de antigüedad, sin perjuicio que por espacio de máximo 10 años pudieren ser reclamados por sus dueños.

Por otra parte, las pensiones siguen siendo paupérrimas y con la posibilidad de un nuevo retiro del 10%, pudiendo no ser el último, a pesar de ser nuevamente inconstitucional, pero en época de campañas se permite todo, se está viendo la opción de tener una pensión básica universal, por supuesto con el financiamiento que se requiere del estado, obviamente con cargo a los impuestos generales.

El pilar solidario abarca a un sector más vulnerable, a personas que nunca han cotizado, y al cumplir los 65 años, tanto hombres como mujeres, y de no tener otros ingresos, obtienen una pensión básica solidaria. Sin embargo, también las personas qué habiendo contribuido con trabajo y cotizaciones, reciben pensiones miserables y con aporte previsional solidario, ésta aumenta pero siempre es insuficiente y no alcanza a solventar las necesidades básicas de toda persona, con mayor edad y sin posibilidades reales de seguir trabajando.

Es necesario analizar esta opción de acceder a una pensión básica y universal, y dejar de recurrir a nuevos retiros que solo dañan, principalmente a los jóvenes y mujeres de hoy que se han visto en la necesidad de recurrir a sus propios ahorros previsionales y que serán los más perjudicados, cuando recordemos que una pandemia nos quitó, la salud, el trabajo, y las pensiones.

Margot Guerrero Bruner

Asesora Previsional

www.margotpensiones.com