Su debut en China fue fulgurante: el día en el que se puso a la venta, el pasado 24 de marzo, 180.000 unidades volaron de las tiendas. Y, tres días después, la cifra había aumentado hasta las 400.000. “Se vende uno cada 1,1 segundos”, afirmó en verano la marca que lo fabrica. Pero no se trata de Apple, ni el terminal es el iPhone. No, el smartphone más vendido el año pasado en China, el mayor mercado mundial del sector, fue el OPPO R9, llamado F1Plus fuera de sus fronteras. Según un informe publicado por la empresa de consultoría Counterpoint, el buque insignia de OPPO vendió nada menos que 17 millones de unidades en 2016. Así, el modelo logró una cuota de mercado del 4%.

Es la primera vez en cuatro años que el iPhone pierde el trono, y lo hace con una caída espectacular: el 6s se quedó con solo un 2% de cuota de mercado —la versión Plus se tiene que conformar con el 1%—, y las ventas de Apple retrocedieron un 21%. En el extremo opuesto, OPPO fue la marca con un mayor crecimiento —nada menos que un 109%—, seguida de otras cuatro empresas chinas que cierran el grupo de las que han incrementado sus ventas. De esta forma, OPPO le pisa los talones a Huawei en cuota de mercado (15,5% frente a 16,4% de la compañía líder), y Counterpoint subraya que podría dar un vuelco a la clasificación de marcas porque durante la segunda mitad del año pasado OPPO obtuvo mejores resultados.

/El País de España