Desde el miércoles de la semana pasada, la Asociación Nacional de Funcionarios de Aduanas de Chile (Anfach) se mantiene en un paro indefinido por demandas laborales relacionadas con el traspaso de funcionarios desde contrata a planta, generando millonarias pérdidas.

El Gobierno preparó un plan de contingencia para enfrentar la movilización extralegal, que alcanzaba un 30% de adhesión. El plan de contingencia se vio reforzado el fin de semana, previo análisis legal y operativo del Ejecutivo. La paralización ha impactado el funcionamiento del país, viéndose afectadas las exportaciones e importaciones y la fiscalización en el ingreso, vía pasos fronterizos, de sustancias peligrosas.

Según estimaciones de la autoridad, las pérdidas por el paro de Aduanas suman $3.400 millones diarios. Por seis días, esta cifra asciende a US$30 millones aproximadamente. Según la Zona Franca de Iquique (Zofri), una de las áreas más afectadas por la movilización, las pérdidas alcanzan los US$16 millones diarios.

“El paro de Aduanas afecta a un sector estratégico del país, es una situación que preocupa y que tiene un impacto en nuestra actividad económica. El llamado del Gobierno es a retomar los espacios de diálogo, no obstante lo anterior, se han tomado medidas para poder abordar esta situación, apoyando los pasos fronterizos a lo largo de todo el país con otros funcionarios en comisión de servicio, que permita mitigar los efectos de esta paralización”, se refirió ayer al respecto la ministra secretaria general de Gobierno, Paula Narváez.

Hasta la tarde de ayer, según los reportes de la autoridad, la situación más compleja producto del paro se vivía en el Puerto de Iquique, que se mantuvo sin atención durante el día, sólo operando un turno ético entre las 23 horas y las ocho de la mañana. En el paso fronterizo Los Libertadores, en Los Andes, se observó una demora excesiva en el control de camiones.

El conflicto tuvo efecto también en las ya tensas relaciones entre Chile y Bolivia. El presidente boliviano, Evo Morales, ha manifestado su rechazo a la paralización de Aduanas, considerándola como una “agresión económica a Bolivia” y como un incumplimiento del tratado de 1904. Dicha situación ha despertado preocupación en la Cancillería.

Fuentes de Gobierno indicaron que la movilización no tiene justificación, puesto que es el segundo paro del mismo servicio en seis meses y porque las demandas de los funcionarios deben ser canalizadas por las vías oficiales, sin afectar el normal funcionamiento del país.

Sueldos superiores

Desde el Ejecutivo alegan que el paro también es injustificable, puesto que la situación laboral de los funcionarios de Aduanas es visiblemente superior a la del resto del sector público y del país.

Según datos del servicio, el promedio de remuneraciones de sus trabajadores es de $1.680.365, seis veces superior al sueldo mínimo ($264 mil). El salario más bajo de dicha repartición es de $577.898, mientras que el más alto es de $6.839.168 (ver tabla).

De acuerdo a la Encuesta Suplementaria de Ingresos 2015 (ESI) del INE, el ingreso promedio (medio) mensual es de $505.477. En el aparato estatal, en tanto, el salario promedio llega a $702.861, según un estudio del CEP.

Redes familiares

Según los registros de la autoridad, del total de la dotación del Servicio Nacional de Aduanas (1.913 funcionarios), un 9,5% de ellos tiene otro familiar trabajando al interior de la institución (181). Asimismo, destaca que 8 directivos de la institución tengan familiares al interior de la repartición, mientras que lo mismo ocurre con el estamento fiscalizadores, en donde esta situación se detecta en 83 funcionarios. En los casos más extremos, llegan a tener hasta tres familiares al interior de la repartición.

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