Una cintura grande es una bandera roja para el cáncer. Así de contundente es la conclusión de un estudio llevado a cabo por investigadores de la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer, la Universidad de Queen’s Belfast (Irlanda del Norte), la Fundación Helénica (Grecia), y numerosas otras instituciones tanto en Europa como en EE. UU. La investigación ha descubierto que a mayor cintura, mayor es el riesgo de sufrir cáncer.

El estudio utilizó datos de varios estudios europeos con más de 43.400 adultos de entre 50 y 84 años, que tuvieron un seguimiento durante 12 años.

Los resultados determinaron que por cada 11 centímetros de aumento en la circunferencia de la cintura, el riesgo de cáncer aumentó en un 13% para cada uno de los cánceres relacionados con la obesidad, como el cáncer de hígado o de riñón. El mayor incremento fue para el cáncer colorrectal: por cada 11 centímetros de más, el riesgo aumentaba un 22%.

El aumento de circunferencia de la cintura conlleva riesgos similares de sufrir cáncer a los asociados al IMC.

Para el estudio, los expertos querían determinar si diferentes medidas de peso y la distribución de la grasa corporal estaban relacionadas con el desarrollo de varios cánceres. Por ello, se tuvieron en cuenta los siguientes factores: el sexo, la edad de entrada en el estudio, el tabaquismo, el consumo diario de alcohol, el nivel de actividad física, el nivel educativo y el uso de terapia hormonal, en el caso de las mujeres.

Durante el periodo de seguimiento, 1.656 personas desarrollaron un cáncer relacionado con la obesidad: cáncer de mama femenino, cáncer colorectal, cáncer esofágico inferior, cáncer de estómago, cáncer de hígado, cáncer de la vesícula biliar, cáncer de páncreas, cáncer endometrial, cáncer de ovarios o cáncer de riñón.

El cáncer en cifras

Así, por cada aumento de 10,8 cm en la circunferencia de la cintura, el riesgo aumentó:- Un 13% para cualquier cáncer relacionado con la obesidad
– Un 21% para el cáncer colorrectal
– Un 21% para el cáncer de mama posmenopáusico en mujeres que no habían usado terapia de reemplazo hormonal

Los investigadores afirman que, “en general, nuestros resultados subrayan la importancia de evitar el exceso de grasa corporal para la prevención del cáncer, independientemente de la edad y el género”.
Salvedades

Las conclusiones de este estudio están, por tanto, en consonancia con anteriores investigaciones que han constatado que el exceso de peso aumenta el riesgo de ciertos tipos de cáncer. Sin embargo, sí que existen algunas limitaciones a tener en cuenta, pues los investigadores no valoraron factores como la dieta, cualquier otra condición médica, la diferencia en la cantidad de ejercicio y su eco en el riesgo, o el hecho de que el tiempo de seguimiento quizá no fue lo suficientemente largo como para que algunos cánceres se desarrollaran.

Sea como fuere, el estudio se suma al creciente cuerpo de investigación que indica que un IMC sano, una circunferencia de cintura y unas medidas de cintura a cadera normalizadas, reducen el riesgo de cáncer y otras enfermedades como la diabetes.

El trabajo ha sido publicado en la revista British Journal of Cancer.

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