Everton llegó a Colombia con una leve ventaja para afrontar el duelo ante Patriotas Boyacá, por la vuelta de la sudamericana y buscando acceder a la segunda ronda. Los “ruleteros” habían ganado por 1-0 en la ida, por lo que les bastaba un empate como visita para meterse en la próxima fase del certamen. Pero la historia no lo quiso así. El cuadro dirigido por Pablo “Vitamina” Sánchez mostró un mal juego, tanto colectivo como individual y luego de caer por 1-0 ante los cafeteros en el estadio Independencia, terminó perdiendo por 4-3 en la definición por lanzamientos penales.

Los representantes nacionales no mostraron su mejor fútbol en un duelo que incluso pudieron perder por un marcador más amplio. De hecho, la escuadra viñamarina tuvo pocas llegadas de riesgo en la portería defendida por Álvaro Villete. La primera llegada clara de peligro fue a los 34 minutos, precisamente la misma que terminó en el gol para Patriotas. El volante Larry Vásquez recibió en el área, controló de pecho y se sacó a dos defensores de Everton en muy poco espacio, para luego definir ante la salida de Eduardo Lobos. Un golazo que finalmente fue el que forzó la definición por penales.

Con la conquista, el panorama se puso cuesta arriba para la visita, que ya venía sufriendo también con el tema de la altura, jugándose a 2.800 metros sobre el nivel del mar. Ni siquiera ante la necesidad de anotar para mantener su ventaja en el marcador global pudieron inquietar a los locales. En el complemento el partido siguió igual, con dominio absoluto de los locales, generarando las opciones más claras de peligro, mientras Lobos se encargaba de evitar que su pórtico fuera vulnerado nuevamente.

Si bien por un momento Everton tuvo la primera opción en los lanzamientos penales, Villete se encargó de tapar el disparo de Steven Almeida y luego Franco Ragusa disparó contra el travesaño para sellar el destino de los “muleteros” que se quedaron con las manos vacías en torneos internacionales.

Por Ignacio Soto Bascuñán