El atacante, un hombre extranjero cuya identidad aún no fue develada, asaltó el hotel y casino de la capital de Filipinas e incendió mesas de juego en el abarrotado espacio, creando una asfixiante nube de humo que mató a al menos 36 personas, dijeron las autoridades el viernes. El asesino llenó una mochila con fichas de casino antes de huir, pero fue hallado muerto más tarde tras un aparente suicidio en un hotel adyacente.

Los primeros videos, registrados desde edificios aledaños al Resort World Manila, muestran cómo salía el humo por las ventanas del complejo. Además se escuchan estallidos, probablemente causados por el incendio.

En otros testimonios fílmicos se puede ver el desesperado escape de los sobrevivientes que estaban dentro del hotel. Algunos huyen por la puerta principal y otros a través del estacionamiento subterráneo.

(AP Photo/Bullit Marquez)

(AP Photo/Bullit Marquez)

Más de 70 personas sufrieron heridas leves al generarse una estampida para escapar. El único herido por una bala fue un guardia del complejo que se disparó accidentalmente cuando el sospechoso ingresó a la sala, señalaron las autoridades.

Los bomberos hallaron los cuerpos de los fallecidos en salas llenas de humo, explicó el jefe de la policía metropolitana de Manila, Oscar Albayalde, que agregó que todos perecieron por asfixia e inhalación de humos. Ninguno de los cuerpos presentaba heridas de bala.

El autor del ataque fue descrito como un hombre “caucásico, de habla inglesa, alto y blanco”. Se había atrincherado en la habitación 501 del complejo, envuelto en sábanas rociadas de gasolina y prendido fuego, en lo que ha sido catalogado como suicidio según la versión oficial.

Las imagenes del atacante captadas por las cámaras de seguridad (Philippine National Police via AP)

Las imagenes del atacante captadas por las cámaras de seguridad (Philippine National Police via AP)

A pesar de que el ataque fue reivindicado por el Estado Islámico, la Policía asegura que el motivo era robar un botín de 130 millones de pesos filipinos (unos 2,6 millones de dólares) en fichas del casino. El atacante “o perdió en el casino y quiso recuperar sus pérdidas o se volvió completamente loco”, apuntó Albayalde.

La información fue confirmada más tarde por el portavoz de la presidencia, Ernesto Abella, a la prensa. “Esta situación particular en Manila no está relacionada de ninguna manera con un ataque terrorista”, expresó. La sospecha de que era un atentado se relacionaba con la guerra que está librando el gobierno filipino contra extremistas musulmanes alineados con ISIS, que tomaron la ciudad sureña de Marawi la semana pasada.

“Le habría disparado a toda la gente que estaba apostando ahí” de haber sido un acto terrorista, dijo el jefe de la policía nacional, el general Ronald dela Rosa. “Pero no hirió a nadie”.

Las imágenes de las cámaras de vigilancia mostraron que el atacante ignoró a un miembro de seguridad que lo interrogó a la entrada del recinto, señaló Dela Rosa. No atacó al guardia, pero entró directo al área de apuestas, añadió.

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