El elástico se puede estirar dos meses. Esa fue la conclusión del entorno de la abanderada DC, Carolina Goic, que quedó en una compleja situación política con el 2,1% de apoyo que obtuvo en la última encuesta CEP, muy por debajo de su principal contrincante, la carta del eje progresista de la Nueva Mayoría, Alejandro Guillier (13%).  La cifra fue un balde de agua fría para las huestes de la falange e inevitablemente dejó a su candidata contra las cuerdas, después del sondeo Adimark del 1 de junio que le otorgó solo 3 puntos de respaldo y del público emplazamiento que hizo ayer la Presidenta Michelle Bachelet a la centro izquierda del imperativo de recuperar la unidad del sector para asegurar la proyección de lo avanzado estos años.

En el entorno de Goic reconocen que el resultado obtenido en la CEP “fue un golpe duro”, porque esperaban un mejor rendimiento, que la abanderada al menos se equiparara con los otros sondeos donde ha promediado entre un  3% y 3,5%, que si bien el trabajo de campo del sondeo ya estaba en terreno hacía tres días cuando la Junta Nacional del 29 de abril respaldó la idea de llevar candidato propio hasta la primera vuelta, pensaron que se iba a reflejar en parte el despliegue territorial y político que hizo la abanderada desde entonces. Decisiones como privilegiar actividades en terreno, en regiones, tomar distancia de su rol de timonel y las disputas en la Nueva Mayoría por la negociación parlamentaria, sumar a su equipo figuras históricas de la ex Concertación y de la DC, como Alejandro Foxley, José Pablo Arellano, Pedro García, Alejandro Ferreiro, Mariana Aylwin y Jorge Jiménez de la Jara, y también a los huérfanos de la candidatura de Ricardo Lagos, encarnados en la incorporación “estratégica” al comando del ex ministro del Interior, Jorge Burgos, que fue pieza clave de la campaña del ex Mandatario.

Pero ninguna de estas  jugadas rindió los frutos esperados en la CEP y tal como reconoció uno de los colaboradores más estrechos de GOIC, la abanderada “quedó en el mundo más complicado que se podía pensar”, no solo tiene una distancia en contra de 11 puntos con Guillier, sino que se ubicó por debajo incluso de Manuel José Ossandón (5,4%) y de la carta del Frente Amplio, Beatriz Sánchez (4,8%). No solo eso, enfrentada al candidato de derecha, Sebastián Piñera en una segunda vuelta, el ex Mandatario gana con el 36% y Goic obtendría un 14,2%, con un 32% que asegura que anularía o votaría en blanco, más el 18% que dice que no sabe o no responde. En ese mismo escenario, Guillier alcanza un 26% y aquellos que anularían o dejarían en blanco se reduce en 10 puntos, pero el ex Presidente ganaría igual el balotaje con un 32%.

El analista político Marco Moreno explicó al respecto que “Goic queda efectivamente contra las cuerdas, la DC esperaba un mejor rendimiento y la CEP se adelantó y esto más el emplazamiento que hizo la Presidenta Bachelet le va a jugar en contra, desde ahora tendrá una presión muy fuerte desde el gobierno y los demás partidos de la Nueva Mayoría”.

No hay que olvidar que durante la cuenta pública ante el Congreso Pleno, Bachelet –en un giro político inesperado pero aplaudido por el oficialismo- hizo un llamado directo a la unidad de la centro izquierda.

“Hace poco más de tres años abrimos las puertas a nuevas esperanzas. Tomamos la bandera que, de mano en mano, llegó hasta las nuestras. La bandera de O’Higgins, la bandera de Aguirre Cerda, Frei Montalva y Allende. La bandera de Chile (…). Quiero pedirles especialmente a los demócratas progresistas de Chile, a quienes me acompañan en el Gobierno, unidad en la acción y lealtad a los principios que nos convocan (…). Lo que ha dado gobernabilidad al progreso es nuestra unidad y es lo que debe asegurar la consolidación de nuestras reformas y los avances en el futuro. Hemos puesto en marcha una historia y somos responsables ante el país de llevarla a cabo”, sentenció la Presidenta.

En la Nueva Mayoría y el gobierno ayer reconocían que con esas palabras la Mandataria había roto su neutralidad, fijó una posición y de qué lado está en el debate interno del conglomerado por competir a dos bandas en primera vuelta, con dos listas separadas a las elecciones parlamentarias y sin un acuerdo programático común.

En la DC saben que en ese momento todas las miradas oficialistas se dirigieron hacia la continuidad de la candidatura de Goic, pero explicaron que la abanderada lo interpretó como un emplazamiento a toda la coalición, incluido el PS que –agregaron en el equipo de la senadora- “al bajar la candidatura de Lagos con la calculadora en mano, desahucio las primeras y forzó la decisión del partido”.

La DC tiene asumido desde ya que –aseguró un ex dirigente- “la presión será terrible, porque como estamos perdiendo la patente de la unidad del sector, nos van a responsabilizar”. Una presión que debería venir desde La Moneda, desde el PS, el PPD, el PC y el PR, pero también de sector internos de la propia falange, vinculados a la disidencia del partido, que nunca han comulgado con la idea de la candidatura de Goic.

Muy equivocados no están, a solo minutos de conocerse los resultados de la encuesta el timonel del PR, Ernesto Velasco dijo que las cifras demuestran que el nombre más competitivo de la centroizquierda es Guillier, que su liderazgo es “el único capaz de enfrentar esto en forma competitiva, porque tiene un ámbito de crecimiento mayor y en el área de los atributos la gente lo que busca es credibilidad y confianza como lo más relevante” y que si bien el escenario presidencial para el oficialismo es complejo, “la unidad de la centroizquierda y la racionalidad de sus decisiones hacen pensar que para poder continuar con los logros del gobierno de la Presidenta Bachelet pero mejor gestionados, el único capaz de enfrentarlo es Guillier”.

Más allá del optimismo de Velasco, en el oficialismo de todas maneras se tomó nota de los malos resultados en general que arrojó el CEP para el conglomerado. Con las cifras obtenidas por Guillier y Goic, más una abstención que estaría promediando el 50% del electorado, lo cierto es que se abre la opción incluso que Piñera gane en primera vuelta, porque el desempeño del senador en Antofagasta, que ya venía desplegándose como alternativa desde el último trimestre del año pasado, se movió en seis meses solo 1 punto en descenso.

“La CEP confirma los escenarios que se manejaban, como la posibilidad real que Pilera sea el próximo Presidente, a pesar que su liderazgo no se mueve mucho, no hay grandes variaciones al apoyo que tenía hace un año, tiene solo la base de voto duro de la derecha y a eso apuesta”, advirtió Moreno. Para el analista ese 44% que cree que el candidato de la derecha tiene asegurado el triunfo refleja un “clima piñerista” que le juega en contra a toda la Nueva Mayoría, a sus dos candidatos, porque desalienta las posibilidades de ambos de crecer en los sondeos.

Un punto que en la Nueva Mayoría asumen como cierto. “En este momento, Piñera está ganando por “default”, no satisface a nadie en la derecha pero aglutina el voto tradicional de su sector y tienen una razón para ir a votar en primera y segunda vuelta, no así nosotros”, explicó un alto asesor de La Moneda.

Dos meses

Tras el golpe recibido con la encuesta, en el entorno de Goic fueron categóricos en que a pesar que su candidatura está en un momento delicado, ella “no se va a bajar por ahora”, más aun considerando que si bien Guillier quedó mucho mejor posicionado su campaña no está en buen pie, está estancada y no garantiza en ningún escenario la chance de derrotar a Piñera.

El diputado y vicepresidente de la DC, Sergio Espejo, precisó que “la encuesta es señal de atención, es seria, pero de ninguna manera la tomamos como una razón para debilitar la candidatura de Goic”.

En la DC explicaron que el apoyo electoral que tiene el partido en las urnas es superior al 10% y que por lo mismo, la apuesta es trabajar para que eso se refleje en el rendimiento de su candidata en las encuestas durante los próximos dos meses. Este plazo no es antojadizo, está definido por el límite legal del 21 de agosto para que los partidos inscriban tanto sus candidaturas presidenciales como las listas parlamentarias.

Para el entorno de Goic este momento fija “el punto de partida, tenemos dos meses para desplegarla, hacerla correr, perfilarla y que la candidatura se mueva”, según explicó uno de los asesores claves de la abanderada.

En el comando agregaron que por lo mismo el objetivo ahora es cambiar la estrategia de trabajo, partir ahora ya por “ciudadanizar” la campaña, sumar a la primera fila de sus equipos a independientes y no enfocarse tanto en dirigentes históricos y rostros de la falange, como fue con Burgos en mayo, para apuntar a ese 50% que aún no se define en la carrera presidencial.

Espejo agregó que dijo que hay que hacer de los datos de la CEP “una razón para redoblar los esfuerzos para proyectar el liderazgo de Goic. Los mejores momentos de la DC y nuestros liderazgos se han expresado en los momentos de dificultad, estoy seguro que será capaz de concitar y atraer un grado de adhesión muy superior al que vemos hoy, en la medida que su candidatura se puede desplegar con fuerza”.

Pero en el equipo de Goic también hay coincidencia en que esos dos meses es el plazo máximo que se puede estirar la campaña sin “reevaluar” la decisión tomada por la falange en la Junta Nacional. Explicaron que en este tiempo la candidatura tiene que “moverse” en los sondeos, perfilarse, si eso sucede –sentenciaron- lo va a intentar, pero si eso no ocurre, el escenario se pone cuesta arriba para ella y deberá, sí o sí, replantearse todo.

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