Emelia Puga, una cubana de 43 años que reside en Chile desde hace casi 15 años, hija de un médico de la Revolución Cubana y que, hasta ahora, se había mantenido alejada de la vida pública.

La esposa -desde 2004- del precandidato presidencial de Evópoli, Felipe Kast, conversó con la Revista Sábado.

“Yo creo que lo haría espectacular como Presidente”, asegura y añade que “Felipe es bueno en lo que hace, sabe mucho de pobreza […], es bueno para armar equipos, bueno para motivar, bueno para empoderar”.

Se conocieron cuando Kast viajó a la isla para estudiar Economía Marxista y Sociología en la Universidad de La Habana, la misma casa de estudios de la que Puga se tituló de ingeniera civil estructural.

Los presentó el sacerdote Carlos Cox durante una misa por el cuarto aniversario de muerte del padre de Emelia. “Luego [Felipe Kast] visitó mi casa y se hizo amigo de mi familia, sobre todo de mi mamá. Por ahí entró”, recuerda.

Cuando Kast volvió a Chile mantuvieron una relación por correspondencia. “Yo quería que él regresara por mí antes de pololear”, confiesa Puga.

Cuando definitivamente se vino a Chile, Emelia tardó sólo 10 días en encontrar un trabajo dentro de una empresa de proyectos inmobiliarios que mantuvo por seis meses. Actualmente se desempeña en una empresa de mobiliario urbano para plazas y edificios. La última vez que esta cubana regresó a la isla fue en 2003, recuerda la pena que le da volver a su lugar de infancia y juventud.

Entre Cuba y Chile

La esposa del precandidato recuerda sus primeros momentos en Chile. “Cuando llegué me chocó el tema del clasismo […]. Vengo de un país donde, si hay algo que rescato, es la igualdad. Da lo mismo la profesión que tengas, eres un ser humano y mereces respeto”. También “encontré muy fuerte el tema de la libertad. Yo no estaba acostumbrada. Le decía a Felipe, ¿esto lo pueden decir así por televisión?”.

Sin embargo, Emelia también critica hasta donde ha llegado esa libertad. “Me da pena y rabia”, admite al recordar el episodio de violencia que debió enfrentar Kast durante un acto de campaña hace algunas semanas. “Puedo opinar que una persona no lo está haciendo bien, pero la forma de decirlo es súper importante”.

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