Las gestiones y llamados de las aerolíneas locales para reducir el valor de las tasas de embarque en Chile no han encontrado, hasta ahora, eco en la autoridad aeronáutica. Esto, pese a que un reciente estudio de la International Air Transport Association (Iata), situó a Chile como el país con el segundo cobro más alto por este concepto, sólo después de México. Según el documento, las tasas para vuelos domésticos del país bordean los US$ 27 por pasajero, mientras que en mercados como Panamá, Uruguay, Paraguay y Brasil cuestan US$ 7,7, US$ 9,3, US$ 9,8 y US$ 10, respectivamente.

Pese a ello, desde la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC) -entidad que regula estos valores-, ven por ahora inviable bajar las tasas. “Actualmente, no se está estudiando el tema, porque hay que tomar en cuenta que con esos ingresos se financia todo el sistema aeronáutico chileno”, señalan.

La respuesta no satisface a las empresas del sector, que creen que con el tiempo este problema se va ir complicando cada vez más, ya que cada trimestre los precios de las tasas se van a ir ajustando acorde al IPC, lo que implicará que probablemente sigan subiendo. Además, plantean que “el problema es tan grande que si no se realiza un ajuste considerable a las tasas locales, el modelo low cost va a dejar de ser rentable en el país”, explican fuentes conocedoras de la industria. Agregan que desde 2001, año en que se realizó la última modificación a la tasa de embarque nacional a través del Decreto Supremo 439, las tasas han subido 68% en 15 años.

El gerente general de Latam Airlines Chile, José Luis Rodríguez, compañía que impulsa un modelo de tarifas bajas, cree que revisar esta cifra es clave al ser Chile el país con mayor cantidad de viajes per cápita de Sudamérica. “El avión se ha masificado como en ningún otro país de la región, pero al mismo tiempo es uno de los países con las tasas de embarque domésticas más elevadas de Latinoamérica y el Caribe”, precisa, y añade que “estamos frente a una oportunidad de hacer el avión un medio de transporte cada vez más accesible, pero es labor de todos los actores de la industria contribuir en este crecimiento y hoy el principal obstáculo son las altas tasas aeroportuarias”.

“Las tasas de embarque son una especie de impuesto regresivo que afecta a aquellas personas más sensibles al precio, ya que afecta de igual manera un ticket que cuesta $ 6.000 o $ 100 mil”, dice Carmen Gloria Serrat, gerente comercial de Sky, quien comenta que desde hace meses que han propuesto al gobierno fijar una tasa de US$ 5 para vuelos dentro del país, “que es una cifra que se acerca más a la realidad del resto de la región”.

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