Y Rafael siguió con sus andanzas, después de que Andrea le pillara los ceros que tenía en su cuenta corriente, la invitó nada menos que al cine para remediar los hechos, ¡qué apretado! Por su puesto, Andrea se molestó y tuvo que acudir a su amigo Carlos, para así arreglar toda la situación.

Por suerte su amigo de la universidad le dio un muy buen consejo, ¿quieres saber qué pasó?

No te pierdas el cuarto capítulo de esta apretada historia.