“Fumar provoca cáncer mortal de pulmón”, avisan los mensajes de advertencia contenidos en los paquetes de cigarrillos. Al texto lo acompañan impactantes imágenes que muestran los estragos que el tabaco provoca en el organismo. Sin embargo, millones de personas siguen fumando.

¿Por qué fumar provoca cáncer?

El humo del tabaco contiene cerca de 5.000 sustancias químicas diferentes y alrededor del 90 por ciento son cancerígenas o se sospecha que lo son. El fumador las traga o las absorbe a través de las mucosas y los pulmones.

¿Cómo causan cáncer estas sustancias?

El cuerpo controla estrictamente si se multiplican las células o no. La clave de ese control está en la herencia genética; sin embargo, las sustancias cancerígenas pueden modificar las moléculas de ADN y así provocar que la división de células se descontrole.

Casi la mitad de los fumadores muere a causa del cigarrillo

De este modo se puede llegar a producir una formación de células excesiva, es decir, puede aparecer un cáncer. Aunque el organismo cuenta con posibilidades de subsanar estos daños del ADN, estos mecanismos de reparación son restringidos en fumadores a causa de las sustancias tóxicas absorbidas.

¿Qué tipos de cáncer provoca el tabaco?

El tabaco daña el ADN allí donde entra en contacto directamente con los tejidos, por ejemplo, en la boca y los pulmones. Sin embargo, las sustancias cancerígenas pueden circular por todo el cuerpo y conducir a la formación de tumores en otras partes. Los fumadores tienen un riesgo especialmente alto de desarrollar cáncer de pulmón, de laringe, de esófago y de boca. Además, el tabaco está relacionado con la leucemia y el cáncer de páncreas, de riñón, de vejiga y del cuello uterino.

¿Qué porcentaje de las muertes por cáncer están provocadas por el tabaco?

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el tabaquismo es el principal factor de riesgo a la hora de desarrollar cáncer y causa aproximadamente el 22 por ciento de las muertes por esta enfermedad en todo el mundo.

¿Cuántas personas mueren por el consumo de tabaco?

De acuerdo los datos de la OMS, casi la mitad de los fumadores muere a causa de esta práctica. El tabaco mata a más de 7 millones de personas al año, indica la organización.

¿Ser fumador pasivo aumenta el riesgo de contraer enfermedades?

Sí. Aunque no den ni una pitada a un cigarrillo, las personas que conviven con el humo del tabaco respiran muchas sustancias tóxicas. El humo del tabaco causa la muerte de 890.000 no fumadores al año, según la OMS.

Tras una década sin fumar, el riesgo de sufrir cáncer de pulmón cae a la mitad

En los adultos, el humo ajeno causa enfermedades cardiovasculares y respiratorias. En lactantes, puede provocar la muerte súbita y en mujeres embarazadas ocasiona bajo peso del recién nacido, indica la OMS.

¿Dejar de fumar reduce el riesgo de desarrollar cáncer?

Tras unos años sin fumar, el riesgo de padecer cáncer desciende notablemente. Tras una década sin fumar, los ex fumadores tienen solo la mitad de riesgo de desarrollar cáncer de pulmón que si hubieran seguido fumando. Sin embargo, deben pasar entre 20 y 30 años para que alcance el nivel de riesgo de un no fumador.

¿Cuáles son los beneficios de dejar de fumar?

Cuanto antes se deja de fumar, más beneficios se obtienen, sostienen desde el Programa Nacional del Control del Tabaco. Las mejoras comienzan a sentirse enseguida y se multiplican de manera progresiva:

A los 20 minutos: disminuye la presión arterial.

A las 12 horas: se normaliza el monóxido de carbono en sangre.

Entre las 2 semanas y los 3 meses: mejora la circulación y la función pulmonar.

Entre el primer y el noveno mes: disminuye la tos y la falta de aire, disminuye el riesgo de infecciones.
Al año: el riesgo de enfermedad coronaria disminuye a la mitad, mejora la energía.

A los 5 años: el riesgo de cáncer de boca, garganta, esófago y vejiga disminuye a la mitad y el riesgo de cáncer de cuello y de ACV se iguala al de un no fumador.

A los 10 años: el riesgo de cáncer de pulmón disminuye a la mitad y también disminuye el riesgo de cáncer de laringe y de páncreas.

Además, mejora el gusto y el olfato, desaparece la tos de fumador, es más fácil subir escaleras y caminar varias cuadras sin cansarse, el pelo y la ropa huelen mejor y mejora el aspecto y la salud de la piel.

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