El crecimiento acumulado de 0,1% que registra la economía nacional los primeros cuatro meses de 2017 forzó al Banco Central a aplicar un nuevo ajuste a la baja en su rango de proyección para el año, pasando de un 1%-2%, a uno entre 1% y 1,75%, en su Informe de Política Monetaria (Ipom) de junio.

De acuerdo con la presentación del presidente del BC, Mario Marcel, ante la Comisión de Hacienda del Senado -donde también exhibió el Informe de Estabilidad Financiera-, la corrección en la perspectiva para 2017 respecto de la visión de marzo tuvo que ver, en gran parte, con la baja de 1,1 punto porcentual en la estimación de la Formación Bruta de Capital Fijo (inversión), que anotaría una nueva contracción anual (-0,9%), acumulando cuatro ejercicios consecutivos con números negativos, que coinciden con el período del actual gobierno de la Presidenta Michelle Bachelet.

En tanto, Marcel añadió que el ajuste también responde “a que la actividad minera cayó más de lo esperado en los primeros meses de este año y que su recuperación posterior ha sido más lenta”, recordando la huelga que afectó a Minera Escondida, pero también la menor producción observada en esta y en otras faenas mineras desde entonces. En particular, se observó también una mayor debilidad de la inversión en construcción y otras obras, especialmente ligadas al componente habitacional, lo que sería compensado, en parte, por el mayor dinamismo en la compra de maquinarias y equipos.

Consultado por los senadores de la Comisión de Hacienda sobre la posibilidad de una recuperación de la actividad en lo que queda del año, el titular del ente rector planteó que para ello “requerimos que no se repitan episodios o efectos exógenos como los que tuvimos en la minería”, agregando que “tenemos una base de comparación más baja el segundo semestre y tenemos el impacto de un comercio exterior más dinámico y los efectos de la política monetaria”.

Crecimiento de 2018

Sin embargo, una de las mayores sorpresas del informe trimestral del BC fue que el organismo decidió elevar su proyección para la actividad chilena el próximo año, pasando de un rango de 2,25%-3,25%, a otro de 2,5%-3,5%, lo que implicaría que el crecimiento más que duplicaría a este año. ¿Las razones? El presidente del Banco Central explicó que “los factores exógenos que han llevado a la baja del crecimiento este año, fundamentalmente lo que comentábamos sobre la minería, está reduciendo la base de comparación para 2018. Es decir, los niveles de actividad son muy similares a los que teníamos en el Ipom de marzo”. Además, esto estaría apoyado por una recuperación de la inversión que llegaría a 3% en 2018, en parte gracias al esperado fin del ajuste minero, sumado a una “recuperación de los indicadores de confianza”, según el Ipom.

Explicaciones que, de todas formas, dejaron dudas instaladas entre los agentes del mercado, quienes no son tan optimistas. De hecho, de acuerdo con el último sondeo Consesus Forecasts, las expectativas apuntan a 2,7% para el próximo año, más cerca del piso del rango actual del BC.

En esta línea, Sebastián Cerda, economista jefe de CorpResearch, indicó que “me parece optimista el crecimiento de 2,5%-3,5% en 2018”, planteando que “un cuarto año consecutivo de caída en inversión es un ajuste estructural en la intensidad de capital en la economía y no es obvio que en 2018 esté completamente superado”.

A su vez, Tomás Flores, economista jefe de FX One, remarcó que el BC “es optimista, ya que (…) el repunte en inversión podría ser generado por una reforma tributaria, pero la aceleración de las exportaciones es algo menos probable en el contexto mundial actual”.

En tanto, Alejandro Alarcón, economista de la U. de Chile, señaló que “el Banco Central confía en que durante 2018 la recuperación de la confianza llevará a la economía al umbral del producto tendencial (cercano al 3%), apostando a un cambio en ideas y políticas después de noviembre 2017”.

Visión con la que coincide Alejandro Fernández, economista de Gemines, quien señaló que la proyección para 2018 “es sorprendente, porque que no hay muchos argumentos objetivos que permitan justificar el cambio”, añadiendo que “dado que pareciera que el escenario más probable es que gana Sebastián Piñera en noviembre, habría que decir que la proyección es realista”, aunque reconoce el peligro de riesgos externos negativos.

Se mantiene el sesgo neutral

Reafirmando el sesgo neutral para la tasa de interés, el BC indicó que “las distintas medidas de expectativas contemplan que la tasa de política monetaria (TPM) se mantendrá en su nivel actual durante un período prolongado, para situarse a dos años plazo en 3%”. Así, la tasa de interés se mantendría en 2,5% a lo largo del año, ya que el escenario base considera como supuesto metodológico que la TPM seguirá una trayectoria coherente con la que muestran las distintas medidas de expectativas. Actualmente, la tasa se ubicaría entre 150 y 200 puntos base bajo el nivel neutral.

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