Tras una inédita investigación de la Contraloría General de la República a los procesos de desvinculación y pagos compensatorios de Codelco, Augusto del Carmen González se convirtió en el origen de la pugna que mantienen ambas entidades.

El ex director de la minera recibió $511 millones por parte de la cuprífera por concepto de de indemnización para abandonar la compañía en 2015 después de 33 años en la empresa. Esto dio pie para que la entidad fiscalizadora emitiera un dictamen que cuestionaba el proceso de desvinculación y ponía en entredicho el rol de empresa de Codelco.

Ante la duda del pago a González, que se generó en agosto de 2015, la estatal sostiene que se apegó a la normativa en cumplimiento de un convenio colectivo firmado en el gobierno pasado. Pero la vida de González no es sólo cobre, tal como lo consigna La Segunda.

El ex dirigente sindical de los “supervisores rol A” también está ligado al fútbol: primero como presidente de Cobreloa y ahora como socio de una empresa de representación de futbolistas inscrita como “Asesorías e Inversiones Deportivas Villarreal”, según el Conservador de Bienes Raíces.

En las escrituras societarias se informa que la compañía, que tiene el nombre de fantasía “Los Piratas”, tiene un capital social de $50 millones y su giro específico es “asesorías en materias deportivas en la especialidad de fútbol, en todas sus categorías, incluyendo la representación de futbolistas profesionales a empresas deportivas o clubes de fútbol profesional”. También está facultada para “prestar asesorías en imagen, análisis futbolístico, comentarios deportivos (…) y todo tipo de inversiones rentables en el área del deporte”.

A pesar de estar inscrita y vigente, la empresa del ex director de Codelco no tiene sitio web. Fue imposible ubicar a González, quien en su registro de bienes raíces, cuenta con siete propiedades en Calama, La Serena, Ovalle y Providencia, entre otras comunas. La historia con Cobreloa La historia de su salida de Cobreloa -club del que fue destituido en mayo de 2015 en medio de un escándalo y su primer descenso en la historia de la institución- partió porque González decidió disolver el directorio de la sociedad y armar desde cero una anónima que rigiera al cuadro minero.

Cabe consignar, que el dirigente votó por Sergio Jadue, para su reelección en 2014. De paso despidió al técnico Marco Antonio Figueroa. Sin embargo, la corporación que administraba al club terminó expulsándolo acusado de querer generar un directorio paralelo. Allí fue reemplazado por el dirigente Mario Avilés.

Según una alta fuente de Codelco, una práctica recurrente de González en los directorios era solicitar recursos para el equipo de fútbol, ya que las últimas administraciones han ido cortando gradualmente los aportes al fútbol que generaba la estatal. Desde 2005 hasta 2011, el promedio histórico que entregaba la División Chuquicamata al Club Cobreloa alcanzaba a US$1,5 millones anuales. En 2012, este convenio fue modificado y se acordó una disminución escalonada hasta llegar a US$320 mil en 2016, los que ya no van en calidad de aporte, sino como auspiciador.

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