“Mi desafío como candidata es cambiar estos resultados, para eso, definimos nuestra candidatura, y eso lo vamos a hacer desplegándonos por el país y con trabajo, como lo hemos hecho hasta hoy día”, afirmó la senadora y candidata presidencial de la Democracia Cristiana, Carolina Goic, ante el 2,1% de las preferencias que obtuvo, hace unos días, en la Encuesta CEP. Ese resultado no es menor, ya que la dibuja como perdedora en una eventual segunda vuelta contra Sebastián Piñera, con un 36% versus un 14%.

A esa baja estadística se suman los cuestionamientos que algunos militantes y parlamentarios de la Democracia Cristiana han realizado a la forma en que se está trabajando en la campaña de Goic con miras a La Moneda, críticas que apuntan a falta de coordinación, improvisación, necesidad de institucionalizar y profesionalizar la campaña y también el que un reducido grupo de cercanos a la candidata se hayan “tomado”, prácticamente, la campaña, marginando al resto de la toma de decisiones. La propia candidata, frente a esta seguidilla de reparos, prometió rectificar el rumbo de su campaña en el diseño y mejorar la coordinación con los diputados, con los que se comenzará a reunir una vez al mes.

En la DC algunos confidencian que a la parlamentaria, convertida ahora en candidata presidencial, la llaman “Virgen del Carmen”, porque a su alrededor tiene a un número de fieles que la siguen y que no son parte de la estructura formal del comando, pero tienen influencia. Al interior de la Democracia Cristiana manifiestan que, en general, el liderazgo de la senadora, Carolina Goic no es proclive a aceptar que sus opiniones no sean compartidas, entonces, dicen, “se llena de gente que sólo le ofrece lealtad incondicional”. El propio diputado Fuad Chain, antes un fiel partidario de la senadora, ha señalado que está rodeada “por grupies y grupos de amigos”. Por otra parte, la renuncia de su jefe de campaña, Pablo Badenier, no ha hecho más que profundizar estas críticas.

En este grupo de “leales” se menciona a Alberto Larraín, Jaime Burrows, María Luisa España, Manuel Gallardo y Claudio López, entre otros.

Por estos días, el ambiente al interior de la Democracia Cristiana no es nada de fácil, ya que se están dando cuenta que llegar directo a primera vuelta, como lo quiso la senadora, Carolina Goic es complejo y las cifras de respaldo, hasta ahora, no la benefician. Por eso, es que en la DC se está hablando de que sería adecuado y, al mismo tiempo, conveniente que la candidata deje su cargo como presidenta de la falange y se concentre en su campaña a las elecciones presidenciales.

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