En un contexto de marcada y persistente desaceleración del crecimiento económico, las remuneraciones de los trabajadores asalariados en 2016 dieron cuenta del deterioro del mercado laboral. Ese es parte del ajuste que no se alcanza a notar en la tasa de desempleo, que el año pasado cerró en 6,1%.

Esto, dado que el índice de remuneraciones nominales anotó un incremento promedio de 5,2%, su menor avance desde 2010, cuando el alza de los salarios alcanzó un 3,6%.

Más aún, pese al relevante proceso desinflacionario que experimentó la economía el ejercicio pasado -que pasó de exhibir un IPC de un 4,8% en enero a un 2,7% en diciembre- el índice real de remuneraciones, que considera este efecto sobre los salarios, registró un avance de 1,4%, su menor registro desde 2008. Esto tomando en cuenta la inflación promedio de 3,8% en 2016 frente al incremento nominal ya mencionado de 5,2% nominal en las remuneraciones.

LT08 Remuneraciones

Frente a esto, Luis Eduardo Escobar, jefe de Estudios del Consejo de Políticas de Infraestructura, explicó que “la desaceleración impacta al empleo y al afectar las utilidades de las empresas, también se generan menores salarios”. Además, agregó que “en un escenario donde las empresas tratan de disminuir los costos, también ocurre que los trabajadores buscan más seguridad laboral, y tienden a transar respecto a sus salarios”.

/La Tercera

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