Miles de millones de dólares podría costar a la banca la reforma la Ley General de Bancos (LGB) que esta semana ingresará al Congreso y que promete cambiar la regulación de la industria, igualando con esto los estándares locales con los internacionales.

Fuentes de la banca confirman que el lunes el Ministerio de Hacienda enviará la reforma a la normativa, modificación que incorporará tres pilares clave: adecuar las exigencias de capital a Basilea III, cambiar el gobierno corporativo de la Superintendencia de Bancos e Instituciones Financieras -la cual pasará a formar parte de la Comisión para el Mercado Financiero (CMF)-, y un capítulo de resolución bancaria.

En la industria existía preocupación por cómo la nueva LGB encajará con la estructura de la CMF, considerando que actualmente estaría diseñada para reemplazar a la Superintendencia de Valores y Seguros (SVS).

Sin embargo, hay aspectos que la propia ley no definirá, como los ponderadores de riesgo, los que actualmente están por sobre los establecidos por el propio Comité de Basilea, como para el caso de los créditos comerciales que actualmente son considerados en un 100%. En la banca han señalado que, de ser contabilizados como se hace internacionalmente, el costo de la implementación de Basilea disminuiría de forma importante.

A esto, se sumaban las dudas respecto de BancoEstado, considerando que para cumplir con los requisitos internacionales Hacienda debía capitalizarlos con unos US$1.000 millones.

Junto con ello, se deberán definir los instrumentos que pasarán a reemplazar a los actuales bonos subordinados para ser computados del Tier 1, cifra que alcanzaría varios miles de millones de dólares que deben ser absorbidos por el mercado.

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