La captura en México de Raúl Escobar Poblete (alias el “comandante Emilio”), autor material del asesinato del senador Jaime Guzmán, volvió a poner en el tapete público la impunidad que ostentan los que cometieron dicho crimen en democracia, y que se encuentran prófugos de la justicia o protegidos en otros países.

Ayer, la presidenta de la UDI, senadora Jacqueline Van Rysselberghe, se reunió con el canciller Heraldo Muñoz y anunció que viajará a México junto al abogado de la familia Guzmán, Luis Hermosilla, para reunirse con el procurador general y apurar la extradición a nuestro país.

La polémica política generada por la detención del comandante Emilio

Karol Cariola, la diputada comunista y vocera del precandidato presidencial Alejandro Guillier, afirmó que “la justicia tiene que operar cuando hay un asesinato de un senador en democracia”; pero el presidente del PC, Guillermo Teillier, marcó diferencia con su correligionaria al señalar que la muerte del senador fue un “daño colateral”.

“Lo que todos sabemos es que esto es consecuencia de lo que pasó en Chile en el año 1973, cosa que no podemos olvidar. Todos estos son daños colaterales de lo que se produjo en esa oportunidad, y que significó para Chile una tragedia, una trama que aún no termina de cerrarse”, dijo el diputado a la radio Cooperativa.

La senadora Van Rysselberghe le replicó que “no pueden haber dobles discursos”, ya que Guzmán fue un senador electo en democracia que fue “asesinado por un grupo terrorista”.

Pero Teillier, sin embargo, ha defendido la postura de que la muerte del senador no fue un acto terrorista, ya que a su juicio “por terrorismo se entiende fundamentalmente lo que las Naciones Unidas y el derecho internacional entienden es el terrorismo de Estado. Lo otro fue un crimen político”. La definición se parece mucho a la que entregó el candidato Guillier al referirse a los atentados en la Araucanía.

El viaje de Teillier a Argentina para impedir la extradición de Galvarino Apablaza

Guillermo Teillier ha sido un enconado defensor de las actividades violentistas que ha realizado el Frente Patriótico Manuel Rodríguez (FPMR), del que fue su jefe militar durante los años 80’. Bajo ese cargo dirigió y organizó el atentado contra Augusto Pinochet en 1986 y la internación de arsenales de guerra en Carrizal Bajo, entre otros hechos que ha reconocido públicamente.

El partido, que decretó la política de “Rebelión Popular de Masas” consideraba como legítimas “todas las formas de lucha, incluso las más agudas”. Ese contexto es el que usa Teillier para decir que el crimen de Guzmán como un “daño colateral”.

El diputado, además, siempre se ha opuesto a que Galvarino Aplablaza, prófugo de la justicia, vinculado al asesinato de Guzmán y al secuestro de Cristián Edwards, sea extraditado a Chile y comparezca ante los tribunales para ser juzgado por el asesinato del senador de la UDI.

“Así como reclamamos que se respete la institucionalidad chilena, también hay que respetar la trasandina”, dijo en octubre de 2010 en rechazo a la extradición que solicitó el gobierno del entonces Presidente Sebastián Piñera.

Sin embargo, hay una razón más de la actuación del presidente del PC en el asesinato de Guzmán, y es su cercanía con Apablaza, a quien fue a defender ante la justicia argentina como testigo.

En los alegatos de la extradición ante la justicia trasandina del 29 de junio de 2005, Guillermo Teillier compareció como testigo de Apablaza para afirmar que “no existen elementos que prueben que él tuvo alguna participación en los hechos que se le imputan”.

Además, aseguró que en el Chile que gobernaba entonces el socialista Ricardo Lagos no había garantías judiciales para Apablaza, y que el congreso estaba “dominado por la derecha”, que había una “democracia tutelada” o protegida por fuerzas afines a Augusto Pinochet.

Teillier también reveló uno de los motivos por los que fue a defender al ex líder del FPMR: “Fue torturado por nada, porque nunca se le encontró culpable de delito alguno. Ese es uno de los motivos que me inducen a ser testigo en esa causa, porque yo estuve preso con él y también fui torturado y condenado, sin que me haya comprobado ninguna culpabilidad de ningún delito”.

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