La polémica propuesta del precandidato presidencial Alejandro Guillier de eliminar la flotación cambiaria del dólar y establecer una banda fija de precios -algo que sólo puede definir el autónomo Banco Central-,  obligó a su jefe programático y economista Osvaldo Rosales a admitir que fue un “texto poco afortunado que se nos coló pero no refleja el pensamiento” del senador, y que será retirado del programa.

Sin embargo, el candidato tiene otra propuesta en el ámbito previsional que podría generar “roncha” entre los especialistas, ya que es casi calcada a la propuesta B de la comisión asesora previsional encargada por la Presidenta Michelle Bachelet en 2015, y que fue dirigida por el economista David Bravo.

Dicha propuesta B, que no fue la preferida de la comisión, transforma el actual esquema de pensiones solidarias en un seguro social que pasa a ser la parte central del Sistema de Pensiones con financiamiento tripartito. Además, propone un “nuevo contrato social de ciudadanía en la vejez, incorporando más solidaridad y reduciendo el de carácter individual”.

En la misma línea, Alejandro Guillier busca generar un “nuevo sistema de pensiones para establecer una transición real entre un sistema de seguro privado para de los trabajadores, en el que el Estado tiene mero un rol subsidiario, a un nuevo sistema, nacido en democracia, que siga los preceptos de la seguridad social, donde el Estado cumpla la función de garantizar el bienestar y la calidad de vida a su población”.

Para ello propone “cambios al modelo previsional vigente, que se enmarca en un proceso mayor de transformaciones profundas a la estructura de pensiones en Chile y cuyo horizonte es terminar con la primacía en el modelo actual de seguridad privada”.

Como parte también del debate presidencial en esta campaña, los candidatos del Frente Amplio, Beatriz Sánchez y Alberto Mayol, postulan terminar con el sistema de las AFP que administran los fondos de pensiones desde 1980.

Adicionalmente, la Presidenta Bachelet comprometió el envío de un proyecto de ley para aumentar en 5% la cotización previsional con cargo de las empresas, y crear una nueva entidad estatal que administre dichos recursos.

Conversamos con David Bravo sobre el debate previsional.

– ¿Qué opina del debate previsional que se ha generado en estas elecciones?

-Me habría gustado que este inicio de los debates en el marco de las elecciones presidenciales se hubiera hecho con una propuesta del gobierno bien detallada y clara, de manera de haber sido un eje para la discusión, y en particular para poder haber tenido una opinión clara de este gobierno sobre soluciones que técnicamente no son muy recomendables.

– ¿Se refiere al sistema de reparto?

– La Presidenta dijo que la idea de un sistema de reparto no tiene viabilidad. No solo lo ha dicho la Presidenta, también lo ha dicho la comisión asesora y el Banco Central, y creo que es bien relevante para no caer en la tentación de que la discusión en esta campaña presidencial vuelva a dicotomizarse. Es como cuando teníamos en las calles el movimiento “No +AFP” que era igual al sistema de reparto, y por el otro extremo, era como si habláramos de un sistema puramente de cuentas individuales. Ninguno de esos dos extremos es algo relevante para la discusión previsional.

– ¿Las propuestas de la comisión asesora han sido tomados en cuenta por el proyecto de ley que impulsa la Presidenta?

-Hemos pedido conocer más detalles de la propuesta del gobierno, pero entiendo que se ha hablado de incorporación de gradualidad de cotización para los independientes, entre otros temas.

– ¿Cuál es su postura de destinar el 3% a las cuentas de capitalización y el resto a un fondo de reparto, como propone el Gobierno?

– Me parece bien. Estoy de acuerdo con eso. No me gusta la idea de generar una nueva institucionalidad, pero es algo que perfectamente podría ser pensable. Sería de la idea de usar las instituciones que tenemos. Sugerimos que el resto fuera al sistema de pensiones solidarias para incrementar las pensiones.

– ¿Por qué está en contra de una nueva institucionalidad, como la entidad estatal canadiense, que anunció Bachelet?

– Si estuviéramos en democracia en 1980, y estuviéramos discutiendo el paso de un sistema de reparto a uno de capitalización individual, sería perfectamente razonable pensar en algo así, y probablemente rediseñar el sistema. La única pregunta que uno tiene  es si se justifica crear toda una nueva institucionalidad con los costos asociados a ello, para algo que irá a cuentas individuales de todas maneras. Es una discusión legitima. Yo habría propuesto otra cosa.

David Bravo: “La única pregunta que uno tiene  es si se justifica crear toda una nueva institucionalidad con los costos asociados a ello, para algo que irá a cuentas individuales de todas maneras. Es una discusión legitima. Yo habría propuesto otra cosa”

– ¿Cuál sería su propuesta en vez del fondo canadiense?

– Propusimos en la comisión utilizar las instituciones que tenemos. Las cuentas individuales, las AFP y el gobierno tenía una propuesta de AFP estatal.

-El candidato Alejandro Guillier tiene una propuesta previsional similar a la B de la comisión Bravo. ¿Cuál es su opinión de ello?

– No le leído exactamente su propuesta. Pero la propuesta B de la comisión no me pareció aconsejable y manifestamos en la comisión nuestra postura de por qué no era buena, y si bien es cierto compartía esta idea de mantener el sistema mixto, es una propuesta que puede encaminarnos hacia un sistema de reparto, no en el corto plazo, pero sí en el mediano plazo por su propia dinámica. Creo que es desventajoso respecto del ahorro, que es bastante claro lo que pusimos en la propuesta. De todas maneras, considero valorable que no se esté tomando simplemente la idea del sistema de reparto porque eso de verdad sería muy complejo para el país.

David Bravo: “Es una propuesta que puede encaminarnos hacia un sistema de reparto, no en el corto plazo, pero sí en el mediano plazo por su propia dinámica”

Por Uziel Gómez Padrón para ellibero.cl

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