Cientos de mujeres con el torso desnudo se manifestaron este martes en diferentes ciudades argentinas para rechazar la acción de un grupo de policías que días atrás les impidió a tres turistas tomar sol en topless en una playa pública.

La manifestación, llamada “tetazo” por las organizaciones sociales que la convocaron, se realizó en el Obelisco de Buenos Aires, monumento emblemático de la capital argentina, y también en otras ciudades como Córdoba, Mar del Plata y Rosario.

“Soberanía sobre nuestro cuerpo” fue una de las consignas que las mujeres pintaron en su piel y en carteles.

En las protestas también también participaron algunos hombres.

EL DETALLE

Una chica mete el dedo en un tarro de témpera roja, lo saca y escribe “LIBRES” en el pecho de una de sus compañeras de militancia, justo encima de las tetas. Hay fila para llevarse una consigna escrita en el cuerpo, desde “Censurame éstas” hasta “Mi cuerpo no es una contravención”. Alrededor de las chicas, se amontonan varones que las miran, les miran las tetas, les sacan fotos, o pasan más o menos cerca para que algún amigo cómplice los retrate junto a las mujeres semidesnudas en una maniobra rápida con el celular. Así empezó el “tetazo” que tuvo lugar ayer en el Obelisco, convocado para repudiar el operativo en el que unos veinte policías les exigieron que se cubrieran a tres mujeres que hacían topless en una playa de Necochea.

La polémica por el topless salió de la playa y llegó al Obelisco

“Tetazo” por “la soberanía de los cuerpos”. (Germán García Adrasti)

Pero con el correr de la convocatoria de la que fueron parte unas mil personas, en su mayoría mujeres jóvenes, los curiosos dejaron de ser el grupo más representativo y se fueron sumando manifestantes. Entre 150 y 200 mujeres participaron con el torso desnudo, y hubo también quienes no se sumaron al “tetazo” pero sí a la iniciativa.

La polémica por el topless salió de la playa y llegó al Obelisco

“Tetazo” por “la soberanía de los cuerpos”. (Juan Manuel Foglia)

“¡Machos afuera! ¡Machos afuera!”, gritaron decenas de manifestantes, que, armando círculos que implicaron algunos empujones -incluso a fotógrafos y camarógrafos que trabajaban en el lugar- corrieron a los varones del centro de la plaza. “Es para armar un cordón de seguridad”, explicaba una manifestante, y agregaba: “No sabemos quién puede estar cerca”. Uno de los que estaba cerca, un hombre de unos cuarenta años, les gritó a varias chicas sin corpiño: “Se muestran para provocar y que después las violen”. Contra esa violencia machista, enfatizaba la dirigente del MST Vilma Ripoll, “es que hay que luchar a través de manifestaciones como el ‘tetazo'”.

La polémica por el topless salió de la playa y llegó al Obelisco

“Tetazo” por “la soberanía de los cuerpos”. (Juan Manuel Foglia)

“Convocamos a esta manifestación para demostrar que el cuerpo de la mujer, si es para mostrarlo en publicidades o en los medios de comunicación está bien, y si es para que seamos libres, está mal”, explicó Lola Cufré, de la agrupación Nosotras Humanistas. Dafne Mociulsky, de 38 años, se sacó la musculosa y el corpiño apenas llegó a la manifestación: “Esta es la manera de desdramatizar el cuerpo de la mujer”. Aarón, su hijo de 18, la acompañó con un corpiño puesto: “Si las mujeres no pueden estar en tetas porque es indecente, entonces yo tampoco debería estar con el torso desnudo”.

El del Obelisco no fue el único “tetazo” de ayer: hubo en Mar del Plata, Entre Ríos, Córdoba y el más numeroso fue en Rosario. En el Obelisco, una ronda de chicas prendió fuego un corpiño que una de ellas acababa de sacarse. “Son mías”, se había escrito con témpera azul. A algunos metros, muchos hombres seguían con atención la escena. Pero ya no eran mayoría.

/Clarín de Buenos Aires

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