Un aumento generalizado en el consumo de drogas por parte de los trabajadores se observó el año pasado en el país, de acuerdo con el último estudio anual que realiza Global Partners sobre la base de tres grupos distintos de empresas: aquellas que no realizan ninguna acción en el ámbito de la prevención del consumo de estupefacientes, las que testean esporádicamente a sus empleados y las que han implementado programas o sistemas de gestión integrales para evitar el consumo de narcóticos.

En el primer caso, el informe de 2016 reveló que la tasa de positivos llegó a 14,9%, esto es 4,8 puntos porcentuales más en relación a la medición de 2014 y de 2,8 puntos porcentuales adicionales respecto de 2015.

En el segundo grupo, en tanto, el índice de consumo llegó a 8,08% el año pasado, frente al 7,5% de 2015 y el 6% de 2014. Mientras que en el último grupo, si bien el nivel de uso de estupefacientes es bastante inferior en comparación con los otros dos segmentos, igual se observa un avance en los tres años analizados, pasando de 0,8% en 2014 a 1,21% en 2016.

Con estos resultados, se completan dos años consecutivos de alza en el consumo de drogas entre los trabajadores chilenos. La marihuana es la que lidera con porcentajes muy superiores respecto de las otras al representar el 61,9% de los positivos, cifra levemente superior al 58,9% de 2015.

En segundo lugar está la cocaína, con un 22,6% del total, registrando un salto mayor respecto de un año atrás, cuando esta equivalía al 15,8%. Luego está el policonsumo de ambas con un 13,2% versus los 10,9% de 2015. En 12 meses, la cocaína fue la droga que más creció proporcionalmente en los trabajadores.

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