Llueve y nieva sobre mojado. Con estas palabras se refieren los productores agropecuarios al pronóstico de un nuevo frente de mal tiempo para este fin de semana. Pese a que oficialmente recién llegó el invierno, las heladas que la semana pasada se generaron junto con la caída de nieve en zonas como Chiloé, han despertado la preocupación del sector y el Gobierno, ante la posibilidad de un escenario de emergencia.

Por lo pronto, el trabajo se ha focalizado en prevenir y catastrar el estado de los productores, afirma Ricardo Vial, director nacional de Indap. La idea, explica, es centrar esfuerzos en adoptar planes de contingencia, enfocados en la prevención de desastres y la toma de resguardos, por parte de los productores. En particular, son cultivos de campo abierto -como las hortalizas-, los más susceptibles ante las heladas.

 Escenario complejo

Además de impactar a las empresas madereras, los incendios forestales que marcaron el verano incidieron en los recursos disponibles para ir en ayuda de productores del agro ante estas nuevas emergencias.

Así lo explica Camilo Navarro, director de Agroseguros del Ministerio de Agricultura, quien afirma que sólo para apoyar a los agricultores y ganaderos afectos por los siniestros de comienzos de año, se han destinado más de $6.000 millones de pesos de la cartera, sobrepasando los $1.500 millones que fueron asignados para el presupuesto de este año.

Por lo mismo, explica que la opción para enfrentar posibles nuevas complicaciones agrícolas para los productores registrados por Indap, que representan al sector más vulnerable del agro es reasignar recursos. En años anteriores esto ha implicado la suspensión de programas como el de recuperación de suelos. “Se tiene que desvestir un santo para vestir otro”, asegura.

Y si bien Indap señala que está cifrando aún los daños del más reciente aluvión de Atacama, los montos según estimaciones del sector sumarían los $1.000 millones. Además, Navarro agrega otra información que preocupa al Gobierno: únicamente el 15% de los agricultores cuenta hoy en día con seguros para poder hacer frente a catástrofes climáticas.

Especies en la mira

Respecto de los productos que se podrían ver perjudicados por las heladas, Odepa advirtió en el último boletín de la fruta que “se deben cuidar los efectos que pudiesen tener las heladas sobre la calidad (del producto)”.

El director (s) de Odepa, Teodoro Rivas, asegura que “si es que no se toman los resguardos, las heladas podrían causar daños en la mayoría de los vegetales”. En particular, alerta sobre las mandarinas, las que están en plena cosecha y podrían sufrir algún perjuicio.

Además, agrega que otros cítricos y paltos también podría verse afectados, así como también los frutales de hoja caduca. “Podrían tener daños en la corteza, heridas que deben ser cubiertas para evitar la entrada de patógenos”, detalló.

A nivel de ganado, también está encendida la alerta. El presidente de Fedecarne, Carlos González, afirma que los incendios afectaron la disponibilidad natural de pasto para alimentación de los animales, por lo los privados desembolsaron en esta contingencia recursos para proveer a sus ganados y ayudar a los que se vieron más afectados.

Por lo mismo, advierte que los ganaderos están tomando medidas, y que el llamado general ha sido a hacer acopio de forraje y concentrado de alimentos. “Si no se tiene almacenado, mi llamado es a que se deshagan de sus animales, porque ese productor aún está a tiempo de llevarlo a las ferias. Tendrá que cerrar los ojos y liquidarlos, quedar con menos ganado que pueda ser alimentado”, plantea.

También hubo daños en frutos secos. El gerente de Agrichile, Eugenio Ulrici, explica que ase estaba en la fase final de la cosecha de avellanas, y varios productores han utilizado generadores propios para seguir con sus actividades.

Sin embargo, advierte que “los que están plantando nuevos campos a raíz descubierta son quienes enfrentan las mayores dificultades, pues las condiciones meteorológicas y de suelo dificultan el acceso a los predios”.

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