La Sociedad Chilena de Autores e Intérpretes Musicales (SCD) negó supuestas irregularidades en los ingresos de su presidente, Álvaro Scaramelli, quien encargó una auditoría por las suspicacias que levantaron los $160 millones que ha recibido desde 2015 por derecho de autor.

A través de un comunicado, el organismo sostuvo que “la distribución de derechos tiene relación directa con la difusión que tenga una obra. SCD distribuye los derechos de acuerdo al uso efectivo de obras. Es decir, mientras más difusión tenga, mayores derechos recaudará. Para el caso de la televisión y televisión por cable -así como todos los medios de comunicación- la distribución se realiza en base a la información que los propios canales o productoras nos entregan a través de las planillas de ejecución, en base a todas las obras ejecutadas en su programación, ya sean canciones, cortinas, músicas incidentales, etc.”.

Sobre la situación de Scaramelli, la SCD enfatizó “que dicha situación responde únicamente a la naturaleza y usual comportamiento del derecho de autor, que aumenta o disminuye según la cantidad de difusión que una obra tenga.

Gracias al trabajo que SCD realiza desde hace 30 años, cada afiliado tiene la seguridad de que, si su trabajo tiene mayor difusión en cualquier medio, esto se verá reflejado en su reparto de derechos. Afirmamos que, en este proceso en particular, así como en todo nuestro sistema de reparto, no hay ningún tipo de intervención”.

La entidad recalca que para ellos “es imprescindible que los músicos puedan vivir de su trabajo creativo y gozar de sus éxitos laborales, y que sean capaces de gestionar su difusión a través de distintas formas.

En esta línea, los integrantes de nuestro Consejo Directivo son ante todo músicos y socios de nuestra organización, y apoyamos firmemente el que su dedicada labor no remunerada en la representación de los músicos chilenos, no sea un impedimento para seguir creando y generando logros y éxitos que les permitan vivir de su actividad artística”.

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