Oscar Guillermo Garretón no cree que la visión del militante avergonzado de vivir en el capitalismo es retrógrada. Que no tiene nada de malo, ni raro, haber sido parte del sueño de la Unidad Popular, intervenir empresas y hoy ser presidente de las mismas. Lo raro, para Garretón, es seguir pegados en sueños utópicos, anhelando un Estado que resuelve todo, condenando el mundo del dinero.

Algo así vio en su último episodio público, cuando hace poco más de un mes se conoció la gestión del equipo que administraba -y multiplicaba- las platas del Partido Socialista. El integró la comisión y el gran pecado, a ojos de varios dirigentes, fue tener un bono de Pampa Calichera, empresa cuyo dueño mayoritario es Julio Ponce Lerou, el ex yerno de Pinochet. La escandalera fue tal, que Garretón y los demás miembros de la comisión mandaron una carta aclarando las finanzas, pero no se guardaron ni una crítica.

“En este delirio de falsedades han surgido postulantes a santurrón de pantalla poniendo los ojos en blanco porque el PS “lucra”. ¿Y por qué extraño designio, un socialista está condenado a administrar mal su patrimonio para ser consecuente?”, se preguntaban.

Para cuando ocurrió este asunto, Garretón ya venía ‘tostado’ con el partido. El PS había nombrado a Alejandro Guillier como su candidato presidencial y dejó en el camino a Ricardo Lagos, a quien no le quedó otra que bajarse.

Creo que la clave de la gobernabilidad de Chile en los últimos 30 años ha sido la unidad de la centroizquierda, y Ricardo Lagos era la única persona que podía mantener esa unidad. Hoy, el centro y la izquierda se miran a sí mismos, cada uno tiene su candidato y el desafío es reconstituir esta unión.

¿Y cree que Alejandro Guillier es capaz de asegurar esa unidad para tener gobernabilidad?

Bueno, si me preguntas -y no estoy diciendo por quién voy a votar-, mis simpatías están más con Carolina Goic, que de alguna manera refleja mejor la etapa más exitosa de la coalición. Pero el PS dijo que no, que era Guillier, y yo creo que hay que esperar para ver qué es Guillier; si él dice que apoya a Macron, me siento interpretado, pero hay otras cosas que me confunden más. Mirado en el tiempo, tengo la impresión de que la coalición está más desgastada que el año 2014, que los problemas son distintos, y creo que Michelle Bachelet, como candidata y como Presidenta, tenía una trayectoria mucho más potente que la que puede tener Guillier.

¿Pero le da todavía el beneficio de la duda a Guillier?

Es que es una duda. A veces dice que va a ser continuidad de este gobierno, y a veces no, entonces es importante que se aclare. O planteó la idea de un tipo de cambio fijo y después fue desautorizado por su jefe de programa. Hay que despejar la duda sobre eso, y me imagino que no soy el único que la tiene.

La explicación fue que el párrafo se coló en el programa….

El tema no es menor, porque una de las críticas más recurrentes a él es que no tiene programa, pero en el acto del Caupolicán él presentó ese texto como su programa. Y que después salga el presidente radical a decir que es solo una minuta, o un borrador, deja pendiente la duda. Su gran problema son las dudas. Y cuando los presidentes de partidos salen a corregir, a desautorizar u opinar distinto, es porque hay una duda generalizada.

Usted como militante socialista, ¿se siente obligado a votar por el candidato de su partido?

Creo que las dudas son un problema hoy. Si esas dudas no se despejan, a uno lo obliga a optar entre la indisciplina y la irresponsabilidad. Tú no puedes votar por una duda, tienes que votar por alguna certeza.

¿Y qué prefiere: la irresponsabilidad o la indisciplina?

Bueno, yo espero que se despejen las dudas. Por otro lado, hoy está el centro con su candidata y esta izquierda con su candidato.

Es posible que la candidata del centro no llegue, hay bastante presión para que se baje de la carrera antes de la primera vuelta.

Creo que hoy no hay ninguno que pueda dar por cierto que llega a la primera vuelta.

¿Ni Guillier?

No sé, pero si hay un acuerdo entre el centro y la izquierda por tener un candidato presidencial, supongo que todos tienen que ser suficientemente generosos… Además, puede que pase Beatriz Sánchez a la segunda vuelta. Incluso, puede ser que Ossandón gane la primaria a Piñera. La elección hoy está muy abierta.

Entonces, ¿lo que conviene es afianzar un acuerdo parlamentario?

En cuanto al posible acuerdo parlamentario con dos candidatos presidenciales que se ha anunciado, es temprano para saber si será exitoso. En todo caso, creo que el tema es más de cálculo electoral que de profundas reflexiones políticas. De lo que sé, a algunos de los actuales parlamentarios les es vital para no arriesgar su reelección, pero hay otros que de ninguna manera quieren ir con la DC, porque afecta sus posibilidades en la misma medida en que la DC tiene un poco más votación que el resto de los partidos. Lo logren o no, aún con lista única, habrá una campaña de centro y otra de izquierda. No sólo por los candidatos presidenciales, sino porque la izquierda está desafiada por el Frente Amplio desde su flanco izquierdo y el centro necesita imperiosamente recuperar su identidad, que estima desdibujada y desmedrada en los últimos años. Lo que sí implicaría muy probablemente es un compromiso de apoyo mutuo para segunda vuelta.

¿Tan fuerte ve al Frente Amplio como para que Beatriz Sánchez desplace a los candidatos de la Nueva Mayoría?

No sé. Solo digo que la elección está abierta. No sé qué será el Frente Amplio en el futuro, pero hoy se ve una cuestión bien abigarrada. Entonces decir que tiene algún pensamiento, es excesivo.

¿No le recuerda en algo al Mapu, en sus tiempos?

No, el Mapu era bastante coherente. Y los diputados que tuvimos no fue por acuerdo con otras fuerzas.

Ese fue Jackson, Boric no ganó así.

Sí, Boric es una figura interesante. El problema del Frente Amplio es que mientras la discusión sea “no a lo que hoy existe”, tiene unidad profunda. Pero cuando hay que plantear la alternativa, no tienen acuerdo en nada. Hoy son más bien un fuerza de protesta que de gobierno. Por lo mismo, espero que no vayan a ganar, porque lo que se nos vendría sería terrible y creo que ellos mismos lo reconocerían.

La plata del PS a Garay

¿Qué sabor le deja el episodio de las platas del PS?

Dos sabores. Uno, que la carta que enviamos a la directiva probó su contundencia, la discusión de cómo se manejan las platas desapareció. La segunda sensación es más de fondo; este incidente refleja una debilidad interna del PS. Por un lado, un Congreso de miles de militantes le encomienda a la comisión que rente y con eso tenga independencia económica, pero cuando viene alguien como pontífice moral y dice que los socialistas no pueden actuar en el mercado, se ponen nerviosos y comienzan a dar explicaciones. Creo que si los socialistas están esperando la llegada del paraíso socialista para poder actuar, es un partido inútil. Espero que ese incidente ayude a poner en tabla la discusión.

Y está en tabla ahora, porque el diputado Fidel Espinoza pidió al Tribunal Supremo del partido una investigación para aclarar cómo maneja las platas.

Esto es anecdótico, yo me imagino que será para aplaudirnos. Es el único partido que no se gastó a destajo su plata, que la cuidó y que la informó. Como en nada se podía invertir más de un 1%, el que diga que se ha equivocado en menos de 99% en su vida no tiene ninguna autoridad moral para criticarnos. No me ha llegado ninguna citación al tribunal, así que no sé si es cierto o no. Pero si lo es, me gustaría que las audiencias fueran públicas, y que pudieran oír también a todas las direcciones del Partido Socialista durante los ocho años que estuvimos en la comisión, a los miembros de contabilidad interna y quienes vieron los power point con todos los listados de bonos que se informó al congreso del partido.

¿Y en ese el listado de bonos, aparecía SQM?

Está toda la información de todos los bonos, y no estaba SQM, porque nunca el PS ha tenido un bono de SQM.

¿Cuál es la relación entonces del PS con SQM?

Ninguna. Se dicen cosas que después todos las dan por verdad. El PS nunca ha tenido una acción ni en SQM ni en ninguna otra empresa. El partido tenía un bono de 200 mil dólares de Pampa Calichera, sobre un total de más de 14 millones de dólares, por eso hablo del 1%. Supongamos que nos hubiéramos equivocado en ese 1%. El hecho de que nadie haya descubierto nada reprochable en el restante 99% creo que es para aplaudir.

Pero existió un bono de SQM. Pampa Calichera es una sociedad parte de las cascadas de SQM.

Sí. por eso hablo del 1%. La política era que nunca podía a ver una cantidad significativa en alguna empresa. Entonces, qué ridículo pensar que eso podía comprometer la autonomía del PS.

¿No debieron tomar cierto resguardo y decir “hay determinadas empresas en las cuales no vamos a invertir”?

Me encantaría que me dijeran en cuáles, porque yo podría poner objeciones a todas. Unas, porque está Ponce; otras, porque han tenido colusión; otras, porque fueron privatizadas… Otros dicen pomposamente “empresas reguladas”. Yo busqué cuáles eran no reguladas, y he encontrado solo una, o dos. Por ejemplo, Garay. Entonces, ¿preferimos invertir en aquellas que son vigiladas por la SVS o quieren que se la entreguemos a Garay? Yo prefiero la primera.

Incómodos

Da la impresión que la reacción a la información de las platas del PS no era solo por invertir en SQM. Había algo de pudor por el monto de la rentabilidad. ¿Por qué a un PS le daría vergüenza tener plata? De siete mil millones pasó a…

No sé. Yo no la tengo.

Usted es rico, la personificación del socialista converso al sistema neocapitalista.

Mira, un poco de historia: Engels operaba como capitalista privado y financiaba a Marx, por ejemplo. Y hay una gran cantidad de socialistas que Marx y Engels, con su arrogancia y maquiavelismo, calificaron de utópicos. Tenemos socialismos muy diversos; hay industrialistas como Saint-Simon, anarquistas como Proudhon o como Bakunin. Todos esto, que tenía una enorme riqueza, fue aplastado por Marx y Engels, que sostenía que el socialismo científico, que era el que ellos representaban, era el único que valía. Creer eso a comienzos del siglo XX tiene sentido, pero seguir considerándolo después de la caída del muro me parece ridículo.

Pero hay gente que lo cree.

Sí, pero yo no. Y nadie ha propuesto echarme del PS por eso. Yo nunca he ocultado que soy socialista, y no puedo ocultar que soy presidente de muchas empresas. Creo que ha habido un gran déficit en entender el rol de la empresa privada, pero ésta tampoco ha ayudado a que se le entienda. Hay un pendiente en eso, y tiene que ver con el futuro del progresismo. Creer que la clave es el Estado es no entender el mundo globalizado, donde los estados cada vez están más perforados por realidades que no son capaces de controlar. Como dijo Goya, “el sueño de la razón produce monstruos”.

¿No ha pensado en renunciar al Partido Socialista?

No, por lo que hicimos en la comisión patrimonio. Tengo la impresión de que aclarado lo que no entendían con la carta que enviamos, el tema desapareció.

Pero a ese episodio se suma la bajada de Lagos y este diagnóstico actual del partido.

No han sido los mejores momentos del PS. El Partido Socialista era el único partido que tenía tres presidenciables notables, Allende, Insulza y Lagos. Primero perdió a Isabel Allende, luego bajó a Insulza y a Atria, más tarde defenestró a Lagos, para así terminar apoyando al senador Guillier que, con todo respeto, es menos que cualquiera de ellos. Ahora, despreciar de nuevo a una figura como Insulza, a espaldas de los socialistas de Atacama, para favorecer una candidatura senatorial comunista, me parece que lindaría con un escándalo político de proporciones. El candidato que me gustaba perdió, ha habido una dirección poco clara, creo que la llamada de atención de los senadores a la directiva frente a la despreocupación por la unidad de la centroizquierda es un tema también.

Pero no como para irse del partido.

Yo no estoy pensando (irme), pero nunca puedes decir voy a militar hasta el fin de los tiempos. No creo en el matrimonio para siempre y, sobre todo, tengo la impresión de que es un debate sobre qué es la centroizquierda. Miro el cuadro y me parece que casi todos tenemos alguna una incomodidad en donde estamos.

/Entrevista de María José Oshea para La Tercera

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