“Sólo un proyecto puede ganarle a un proyecto”. Aquellas fueron las palabras del precandidato presidencial del Frente Amplio (FA), Alberto Mayol, que tenían como objetivo manifestar su estrategia para competir con la derecha en una eventual primera vuelta.

El sociólogo -quien se enfrentará el próximo 2 de julio a su par Beatriz Sánchez por las primarias de su conglomerado político- participó en el programa de Chilevisión y CNN Chile “Tolerancia 0”, en donde señaló que “mucha gente cree que no vamos a ganar, por lo tanto nos preguntan cómo vamos a negociar. Yo les quiero decir una cosa: nosotros tenemos un proyecto, parece tonto, pero tenemos un plan de país para el futuro”.

Respecto a un posible pacto político entre el FA y la Nueva Mayoría (NM) pensando en la segunda vuelta, el sociólogo explicó que “hay un problema con las negociaciones con la NM: no se puede confiar en los programas que ellos mismos establecen. Por lo tanto mi respuesta es no. Solo si Guillier presenta un proyecto, se podría buscar un entendimiento”.

Por lo tanto, “nuestro rival es la derecha porque tiene proyecto, no podemos competir contra alguien que no tiene”, añadió el precandidato haciendo alusión a las candidaturas de la Nueva Mayoría.

Por otra parte, Mayol calificó a la empresa SQM como una compañía “fraudulenta” que fue respaldada por el Estado, y aseguró que en su eventual gobierno se hará “justicia por decreto”, y nacionalizará la firma, junto a El Mercurio.

“Hemos revisado todo el protocolo histórico, y en estos dos casos nos parece dar una señal política al país. No vamos a permitir ciertas cosas en Chile”, sentenció.

Además, propuso darle “más tamaño” al Estado por medio de la expropiación del 20% de participación en algunas “empresas estratégicas”.

“Esto nos permitirá estar en los directorios con relevancia. Un 20% ya es un accionista bastante importante. Además permite un cierto control político respecto a las prácticas de esas empresas”, indicó.

Idea que el panelista del programa Fernando Villegas calificó como “mala”.

“Porque esta cifra es muy poca para controlar. Es una enorme suma de dinero que no se cómo se podría pagar. No me parece una buena idea, con todo respeto”, indicó.

/gap