Hace prácticamente un año, en un referéndum histórico y sorprendente por su resultados, millones de británicos acudieron a las urnas para decidir si el Reino Unido se mantenía o no dentro de la Unión Europea (UE), ganando la opción de salirse de este, proceso llamado “Brexit” (acrónimo de Reino Unido y Salida, en inglés). Esto, pese a que las encuestas auguraban un resultado distinto.

El “terremoto” que generó la decisión fue global, no solo impactando en los mercados financieros y marcando un avance del proteccionismo, sino también dejando a la deriva temas como el intercambio comercial y el destino los acuerdos vigentes, materia sobre la cual desde Chile se sigue de muy cerca, más allá que el ‘Brexit” se materializaría recién en los próximos dos años.
Y si bien en la actualidad gran parte de los productos chilenos ingresan al mercado inglés libres de arancel (90,3% del total), esto se debe al vigente Acuerdo de Asociación entre el país y la Unión Europea, por lo que la salida británica de esta comunidad supondría perder el beneficio pactado en ese mercado.

“Nuestra institución ha seguido con mucha atención la evolución del Brexit, evaluando los distintos escenarios posibles”, sostiene Pablo Urria, director de Asuntos Económicos Bilaterales de Dirección General de Relaciones Económicas Internacionales de Cancillería (Direcon), quien precisa que en forma paralela han sostenido encuentros con autoridades del Reino Unido y con el sector privado de nuestro país, para profundizar en el tema.

El tema es relevante dada la creciente importancia que tiene ese mercado para Chile, que si bien hoy tiene una participación más bien modesta, ha ido creciendo con el tiempo, sobre todo en productos de alta especialización como vinos y frutas.

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