Claudio Bravo fue héroe y figura en el duelo de semifinales de Chile con Portugal que permitió que la roja pudiera clasificar a su tercera final internacional consecutiva. Ni Quaresma, ni Moutinho, ni Nani pudieron contra el capitán de la selección. El arquero fue crucial en la tanda de los penales, permitiéndole a Chile acceder a la final de la Copa Confederaciones.

“A este nivel tienes que trabajar y estudiar lo que te va a tocar. Somos profesionales, nos preparamos al máximo. Los penales son ruletas, hay trabajo, mucha información e inteligencia atrás de las condiciones que uno pueda tener.”, comentó el capitán. Sobre el periodo aciago que vivió tras la lesión que sufrió en el City dijo que “me tocó un periodo de lesiones. Es parte de. Me lo tomé con calma, tal como me lo tomé ahora”.

Bravo reconoció que el físico terminó pasándoles la cuenta tras el encuentro. “No nos daban las piernas, pero sí el corazón. Hicimos un buen trabajo, fuimos inteligentes al salir de atrás cuando se podía”, argumentó

Sobre el logro conseguido manifestó que “hicimos un trabajo perfecto para doblegar al campeón de Europa. Este era un partido especial para nosotros. Es coronar todos estos años. Estamos satisfechos. Estamos orgullosos por repetir una nueva final. Nos falta un paso más para hacer historia. Nos queda un paso importante, no nos conformamos con llegar a la final”, cerró.

Por Ignacio Soto Bascuñán