Ramón Muchacho no para de ver el celular. El político y abogado venezolano de la Mesa de la Unidad Democrática —concertación de partidos en contra del chavismo— que en 2013 se convirtió en alcalde de la comuna de Chacao en Venezuela, una de las más representativa para la oposición en la región metropolitana, está en Chile por estos días. “Pero mi cabeza está en mi país, ha pasado de todo cada segundo”, se excusa.

Vuelve a ver el celular, hace una revisión rápida por sus conversaciones de WhatsApp y empieza a contar que en los últimos días les han robado camiones de pollo y que los ladrones han revendido esa carne. También han robado camiones de basura y, asegura, que ha seguido el minuto a minuto de todas las movilizaciones —que han sido continuas desde hace más de 80 días— de la capital desde que se montó en un avión el pasado lunes. Primero para ir a Lima para encontrarse con algunos políticos peruanos y ahora para aterrizar en Santiago, donde estará día y medio y se reunirá con el ex presidente Sebastián Piñera horas antes de las primarias.

“Este es un viaje importante, porque Venezuela es relevante en estos momentos en toda la región. Por eso me quise reunir con personas en Perú y Chile, porque son actores fundamentales. Considero que Chile es importante, porque han vivido estos procesos y entienden lo que estamos viviendo. Además, tienen presidentes que han hablado muy claro sobre el tema de Venezuela, especialmente (Pedro Pablo) Kuczynski. Y ahora, espero que Piñera lo haga. Igual Bachelet, aunque sea una presidenta socialista y de izquierda, creo que ha mantenido una posición cónsona con respecto a los derechos humanos. Es distinta a la posición de Bolivia y Nicaragua, que es una vergüenza”, explica.

— ¿Para qué quiere reunirse con Sebastián Piñera?

— Vengo a reunirme con Sebastián Piñera, que para mi es un hombre muy importante y que creo que va a ser nuevamente presidente, afortunadamente para Chile, si me permites meterme en los asuntos internos de este país. Creo que además, nuestros pueblos han entendido que el modelo cubano no es el ideal. Y vengo a hablar con Piñera sobre Venezuela, a contarle lo que está pasando, aunque sé que está informado, y a contarle nuestras expectativas como venezolanos. Nosotros quisiéramos ver en el futuro de Chile un gobierno que esté en primera fila en la lucha por el rescate de la democracia de Venezuela y que esté de la mano, por ejemplo, con Perú y Estados Unidos para hacer las gestiones diplomáticas que permitan una salida antes de que nos sigamos matando. Esas son nuestras expectativas y creemos que con Piñera en el gobierno, vamos a tener más apoyo de Chile. Además yo soy liberal en el sentido clásico y bueno. Creemos que los liberales son necesarios en la región.

Muchacho y Piñera entablaron amistad en 2014, año en que se realizó un evento de la Fundación FAES (Fundación para el Análisis y los Estudios Sociales) en Madrid. Tras ese encuentro, Piñera lo invitó a un evento de la Fundación Avanza Chile por la conmemoración del 25º aniversario de la caída del Muro de Berlín. Desde entonces, han estado en contacto con él y su equipo, especialmente con Gonzalo Blumel, con quien almorzó ayer para hablar sobre la situación de Venezuela.

 — ¿Por qué no buscar reunirse con la Presidenta Michelle Bachelet?

— Recuerda que yo no soy Julio Borges (presidente de la Asamblea Nacional), ni soy Nicolás Maduro. Yo soy un alcalde y, como oposición venezolana, hasta ahora hemos tratado de reunirnos con cancilleres de varias partes, nos han recibido. Porque el tema es que quizás Bachelet no se identifique con la oposición y, al final, los presidentes se reúnen con otros presidentes. En todo caso, el voto de Chile ha estado en la OEA. Y lo que uno espera, es que Piñera tenga una posición mucho más abierta con Venezuela.

— La comuna de Chacao se ha convertido en una de las más representativas durante las protestas contra Maduro, tanto en las de 2014 como las de ahora, porque se ha convertido en el principal escenario de la represión contra los manifestantes. ¿Cómo ha sido manejar esta comuna durante este tiempo?

— Ha sido como estar en el medio de la guerra. Y hasta ahora la cosa ha sido así: marchas en la mañana, a las que yo voy, después a las dos 0 tres de la tarde empieza la represión y junto con mi equipo trabajamos en rescatar gente, manifestantes. En la noche, ha sido recorrer el desastre. Me termino acostando pasada la medianoche y a las 5:30 de la madrugada, ya estoy despierto, revisando el resumen de noticias. Ahora van más de 80 días de esto y mi equipo de trabajo está destruido, yo no duermo casi. La policía de mi municipio está reventada. La recolección de basura ha sido un tema, porque es un servicio externo. Son muchas cosas.

— ¿Cuál ha sido el momento más fuerte?

— La destrucción en el municipio ha sido fuerte, pero lo que más me ha pegado ha sido la gente, la cantidad de chamos (muchachos) que han muerto (más de 95 según el Observatorio de Conflictividad Social). Al final las plazas, las barandas, las papeleras que ya ni existen, porque las han quemado todas, duelen y a mi me duele porque yo soy un obsesionado del orden y he llegado al punto de que casi riego yo mismo las flores de la Plaza Altamira (la principal de la comuna), para que se mantenga en buen estado ese espacio público. Pero los heridos, es algo que no puedes recuperar. El día que murió Juan Pablo Pernalete, un joven de no más de 20 años… Ese día fue muy duro, yo le tuve que dar la noticia a la mamá, porque el chamo llegó sin signos vitales a Salud Chacao (centro de atención médica). Fue un día muy fuerte, muy trágico. Este último chamo que mataron, (Daniel) Vallenilla, a metros de Salud Chacao… Han sido demasiadas cosas y todo se pone peor, no mejora. Es la guerra y es muy delicado, porque Chacao es un municipio que tiene muchos adultos mayores, entonces cuando la represión es fuerte y hay muchas bombas lacrimógenas, toca habilitar espacios para atender a estas personas, también a niños que terminan asfixiados.

— En Venezuela hay un 80% de escasez en productos médicos. Sin embargo, el centro médico que menciona (Salud Chacao) se ha convertido en el epicentro de atención durante las represiones. ¿Cómo hace para que funcione a pesar de todas las adversidades?

— Mucha solidaridad, mucha. Han venido médicos que trabajaron o hicieron la pasantía en Salud Chacao a trabajar de forma voluntaria en los días más difíciles. Hemos recibido muchísimas donaciones de equipos, materiales, medicamentos, de todo. Ha sido tanto, que hasta ha llegado gente a Salud Chacao a dejar las aspirinas que tienen, por ponerte un ejemplo. La solidaridad ha sido clave durante esta etapa tan dura. La otra, es que en ese centro médico terminamos montando unas carpas, para poder resolver los casos más leves ahí y así en la emergencia solo ingresamos los casos más complicados.

— ¿Qué sabe de las condiciones en que se encuentra Leopoldo López? El también fue alcalde de Chacao…

— Lo que te puedo decir es lo que creo que todo el mundo sabe. Está preso en condiciones duras por aislamiento, no estoy al tanto de si lo están torturando o no. El simple hecho de que esté aislado, ya es una forma de tortura. A veces la familia pasa un mes sin verlo, eso es grave. Para un político la cárcel no es la muerte. De hecho, en Venezuela se dice que hay que pasar por la cárcel, pero ahora con este Gobierno, no está bien, es grave, las condiciones no son las debidas, es muy delicado. Por ejemplo, yo ahora tengo 13 juicios encima, el TSJ (Tibunal Supremo de Justicia) básicamente nos puso ahora entre la espada y la pared. A mi en cualquier momento me pueden llevar preso, porque dicen que nosotros en el municipio fomentamos la violencia y el terrorismo. La última sentencia del TSJ nos impuso siete medidas cautelares, como que tenemos que mantener las vías de tránsito libres en todo momento, cosa imposible porque desde hace 80 días en el municipio salen más de 10.000 personas a las movilizaciones. Eso, entre otras tantas cosas imposibles en estas condiciones. Es una locura.

Por Lorena Tasca para ellibero.cl

/psg