“¿Oiga, usted no siente que, se lo digo con respeto, que hace un poquito el loco, que parece weón limpiándose los zapatos?”. Este fue solo el comienzo de lo que Julio César Rodríguez le dijo Carlos Javier Soto en Síganme Los Buenos, en la señal VIVE.

El animador del late tuvo como invitado al denominado pastor que ha recibido el rechazo de diferentes ambitos, desde YouTube a la Iglesia Evangélica, luego de su ataque homofóbico en el programa El Interruptor, que conducía José Miguel Villouta en Vía X.

En el espacio de VIVE, Rodríguez fue tajante en sus palabras a Soto:

Julio César Rodríguez: “¿Oiga, usted no siente que, se lo digo con respeto, que hace un poquito el loco, que parece weón limpiándose los zapatos?. Con respeto, ah, porque usted sabe que aquí Villouta es un conocido homosexual, y yo soy un conocido heterosexual. Así es que conmigo con cuidado.

“¿Pero qué me pasa a mí? Que yo siento que usted queda como payaso. Con respeto. Como payaso, como weón, como tonto, como ignorante. Como que la gente lo ve como un imbécil, pastor. Usted se sienta en esa bandera y queda como imbécil.

“Entonces, ¿su corazón no le dice algo? ‘Estoy haciendo algo mal’. ¿Su corazón no le dice ‘a lo mejor estoy fallando’? ¿La Biblia no le entrega una señal? ‘¿Seré weón? Hago todo esto. ¿Seré un tonto? ¿Seré un idiota?’. ¿No sale una llama de acá? (indica la Biblia de Soto) ¿No hay una señal para usted? Con respeto”

Carlos Javier Soto: “A ver. Aquí los que quedaron en ridículo, primero, fue el señor Villouta. Ridículo. No voy a decir ‘un pobre y triste ignorante’ porque se considera homosexual”

Rodríguez: “Pero calmao…”

Soto: “No reconoce que el paño que coloco en el suelo no es su bandera. Y hoy día llora como porrista abofeteada. Creo que eso es ridículo. Yo, obviamente, no digo garabatos, porque podría decir muchos, pero no se los voy a decir, porque no digo garabatos”

Rodríguez: “Pero ‘weón’ no es garabato”

Soto: “A ver, creo que quedó…”

Rodríguez: “A ver, pastor, según al Real Academia… Yo tengo un libro acá de la Real Academía… Estoy sentado arriba, no lo puedo ocupar…”

Soto: “Yo creo, Julito, que el que queda más loco fue Villouta, porque esto fue verdaderamente un golpe bajo no solamente a Villouta, a Rolando Jiménez, Luis Larraín, a Oscar Rentería, Jaime Parada, al gobierno, a los políticos y a toda esta manga de plagas y corruptos que apoyan hoy día este movimiento de la diversidad sexual.

“Yo creo que ellos quedaron locos. Fue un golpe bajo. ¿Dónde quedó el orgullo gay? Pisoteado. Se los pisoteé en sus propias caras. Humillados. Entonces, ¿sabe qué? Al contrario. Esto a mí me fortalece para seguir mi campaña.

“Entonces, ¿por qué tanta cobertura le dan los medios? Si fuera tan payaso, no entiendo cómo los medios les dan tanta cobertura a los payasos. No. Yo creo que el mensaje de hoy día está doliendo. Le dolió al canal de YouTube. Yo creo que a ningún payaso en Chile le han cerrado la cuenta de YouTube. A mí me lo hicieron, porque les dolió. A mí me han colocado cinco querellas. Entonces, me parece, Julio César, que el mensaje que estoy entregando tiene peso, les está doliendo, les está molestando. Así de simple.

“Ahora, este es mi rol. Mi rol es predicar el Evangelio. Y El evangelio dice claramente ‘inmundicia’. Román 1. 24-28. Por esto de la inmundicia. Que sepan hoy día todos los que alaban la diversidad sexual que las conductas homosexuales y lesbianas, cuando se van a acostar unos con otros, para Dios es inmundicia. Y lo voy a seguir repitiendo”

Rodríguez: “Podríamos decir que usted, por no salirse ningún milímetro de la palabra de Dios, ¿es catapultado y catalogado como es catalogado por muchos sectores?”

Soto: “Es que a estas alturas…”

Rodríguez: “Yo veo a otros pastores que van navegando por los tiempos, que se adecúan a los temas, que ven que la sociedad va cambiando. ¿Usted no está dispuesto a hacer eso?”

Soto: “No, no. Es que aquí yo no voy a transar. No voy a transar en la palabra de Dios. No voy a tranzar en el mensaje. Le guste o no le guste al país. Así de simple. Yo no voy a transar. La palabra de Dios dice claramente: ‘Ningún cobarde tiene la entrada al cielo’. Yo aquí no tengo temor a los mensajes que me dejan en redes sociales. O que me cierren la cuenta de YouTube. Me puedo hacer mil cuentas. Así de simple. Me puedo hacer mil Face más. Así de simple. Pero el mensaje lo voy a entregar. Estoy en campaña, ¿por quién? Por nuestros niños”.

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