Chile jugaba mejor que Alemania en la final de la Copa Confederaciones. Tuvo siete llegadas contra una de los germanos. Sin embargo, los europeos abrieron la cuenta en la jugada menos pensada.

A los 20′, Marcelo Díaz perdió un balón increíble en área chica y quedó en los pies de Timo Werner. El delantero Leipzig dejó solo a Lars Stindl, que sólo tuvo que empujar la pelota dentro del arco.

Lars Stindl anotó su tercer gol con la selección alemana y dos de ellos fueron ante Chile. Ya le había marcado a la Roja en la fase de grupos (1-1), aquella vez tras un centro de Jonas Hector.

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