Un día agitado vivió ayer el oficialismo. Tras mirar desde fuera el exitoso proceso de primarias al que se sometieron Chile Vamos y el Frente Amplio el domingo, los máximos dirigentes del bloque se reunieron a primera hora en la sede del PC para analizar el nuevo escenario.

Más allá del optimismo con el que se leyó el tema presidencial -en que se interpretó la baja convocatoria que obtuvo el Frente Amplio como un triunfo para Alejandro Guillier-, en privado la Nueva Mayoría evaluó con preocupación la amenaza que podría configurar el conglomerado de izquierda en los comicios parlamentarios.

Según asistentes al encuentro, los dirigentes del bloque advirtieron riesgos, por ejemplo, en el nuevo distrito 13, correspondiente a El Bosque, La Cisterna, San Ramón, Lo Espejo, Pedro Aguirre Cerda y San Miguel. Esto, porque en esa zona, que es considerada como emblemática para el PC -es el distrito de su presidente, Guillermo Teillier-, el Frente Amplio convocó a más de 14 mil votantes en la primaria.

Otro de los distritos que genera inquietud en el oficialismo es el 10 (Ñuñoa, Providencia, Santiago, Macul, San Joaquín y La Granja), representado hoy por el diputado de RD, Giorgio Jackson, y por el que además competirá el coordinador general de IA, Francisco Figueroa. El desempeño del Frente Amplio también fue positivo en esas comunas: sumaron 40 mil votos, lo que equivale al 12% del total obtenido por el bloque.

“Hubo una participación menor a la esperada en el Frente Amplio, pero que tampoco debemos mirar por debajo del hombro, porque en materia parlamentaria la votación de ese bloque nos puede producir un daño en noviembre”, advirtió tras la cita el diputado y vicepresidente DC Matías Walker, exteriorizando el análisis que se realizó en la reunión.

Pese a esto, otros dirigentes del oficialismo evitaron transparentar en público esa inquietud. Después del usual comité político en La Moneda, los timoneles oficialistas apuntaron a que el desempeño electoral del FA despejaría el cuadro para la Nueva Mayoría. “El Frente Amplio no es una amenaza real. La amenaza real es la derecha”, dijo el presidente del PS, Guillermo Teillier.

En la misma línea, el titular del Senado, Andrés Zaldívar (DC), aseguró que “efectivamente el Frente Amplio es un referente que nace, pero su presencia tampoco es tan determinante, en el sentido en que pudiera poner en riesgo una opción de la Nueva Mayoría”.

Acuerdo parlamentario

En este contexto, desde hace semanas que la DC y los partidos que apoyan a Alejandro Guillier exploran un entedimiento unitario en materia parlamentaria.
Si bien se había planteado la idea de que la falange compitiera acompañada con el MAS -con otra nómina con el resto de la Nueva Mayoría-, en los últimos días la DC ha apostado a reflotar la idea de competir junto al Partido Radical. Fue el propio Zaldívar quien, en medio de las reservadas negociaciones del bloque, le propuso a mediados de junio a los radicales ir en una nómina conjunta. Y ayer, durante el consejo nacional DC, se le pidió a la mesa hacer los esfuerzos necesarios para alcanzar un acuerdo con ese partido.

Sin embargo, en la colectividad liderada por Ernesto Velasco el análisis es claro: si van con la DC, su posibilidad de crecimiento se reduce. Según estudios que manejan al interior de la colectividad, podrían incluso duplicar su representación en ambas cámaras en caso de ir acompañados de los partidos que apoyan a Guillier en los comicios de noviembre, mientras que si van unidos con la DC sólo se mantendrían en el rango de ocho a diez parlamentarios.

Ayer, el propio Velasco dijo que “nosotros somos un partido que adhiere y apoya a Guillier, y vamos a estar en una lista con los partidos que apoyan al senador”.

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