“Sería inexplicable que hoy, las mismas autoridades de ayer, sin que medie hecho alguno que lo amerite, salvo la presión permanente y articulada de una minoría ideologizada, cambien las decisiones de antaño”. La dura crítica es en relación a la promesa de la presidenta Michelle Bachelet de cerrar el penal de Punta Peuco, y quien la emite es nada menos que Óscar Izurieta, quien no sólo fue subsecretario de Defensa durante el gobierno de Sebastián Piñera, sino que además ejerció como comandante en jefe del Ejército en la anterior administración de la actual mandataria.

En una carta a El Mercurio, Izurieta afirma que los militares e internos presos en el recinto “ya fueron discriminados al haber sido procesados mediante el sistema procesal antiguo”, y asegura que “muchas de las pruebas que se han acogido como válidas no lo serían en el nuevo sistema procesal”.

Ante esto, la Mandataria recalcó que “yo voy a cumplir todas las promesas que he hecho y que esté en mis manos hacerlo”.

En cuanto a eventuales indultos a violadores de derechos humanos que cumplen condena en dicho penal, Bachelet aclaró que durante el gobierno de Piñera se eliminó el indulto presidencial y que dichos casos son vistos por el Ministerio de Justicia.

Junto con ello, la jefa de Estado aseguró que también los ex militares que buscan este perdón deben cumplir algunos requisitos como por ejemplo “que se hayan hecho responsable, que hayan contribuido a la verdad y permitido que los familiares de los ejecutados y torturados puedan decir ‘sabemos que pasó con nuestros familiares, podemos descansar en paz’”.

“No está cerrada la puerta, pero también exige de parte de las personas que están en estas condiciones de haberse arrepentido y contribuir a la verdad”, argumentó.

En cuanto a las reformas que ha implementado en su Gobierno, Bachelet recalcó que en el caso de la tributaria, estos recursos son usados para que “más de 260 mil chiquillos que van a la universidad gratis, más de 257 mil chiquillos que no pagan copago en los colegios, y si le mencionara la cantidad de viviendas construidas, la cantidad de programas, la verdad es que hemos hecho todo eso, mucho más que el Gobierno anterior, con menos recursos”.

“Es verdad que hay críticas a muchas de estas reformas pero, y lo digo muy sinceramente, aquí lo que ha habido es conflicto de intereses, personas que han tenido intereses que se han mantenido por muchos años y que no querían que nada cambiara y han luchado fuertemente contra el cambio y, en muchos casos, han tenido mejor capacidad de llegar a otros a través de temores”, detalló.

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