José Luis Sierra renunció a la banca de Colo Colo en julio del 2016. Un año después, la historia está a punto de repetirse en el Monumental. La continuidad de Pablo Guede como técnico albo pende de un hilo. Y no porque en Blanco y Negro hayan perdido la fe en su proyecto y quieran despedirlo, sino porque el propio entrenador es el que ha pensado en renunciar a su cargo, debido a una serie de situaciones que lo tiene cansado.

Actitud del plantel 
La gota que rebalsó el vaso fue la estrepitosa goleada que el Cacique sufrió el domingo ante Deportes La Serena, en el duelo de ida de la primera fase de la Copa Chile. Los albos cayeron 4-1 y el DT se fue muy molesto y decepcionado con el accionar de sus jugadores. Tanto así, que por primera vez criticó directamente al equipo.

“La verdad es que fue una vergüenza. No esperaba un resultado así y menos un juego como el que tuvimos después de veinte días de haberlo entrenado. Tenemos un partido el sábado y trataremos de dar vuelta la llave para poder pasar, pero con lo de hoy hay que reflexionar un montón de cosas (…) La realidad es que fuimos un desastre”, disparó.

En la antesala a esa conferencia, a la que se demoró 40 minutos en asistir desde el pitazo final, se reunió en el camarín con Aníbal Mosa, presidente de ByN. Allí, le presentó la renuncia, tal como informó en su edición de ayer El Deportivo. Después de varios minutos, el timonel logró revertir la decisión del adiestrador, el que, de todas formas, evaluará su permanencia día a día.

Es que la derrota ante los papayeros dejó muy tocado a Guede, quien no quedó para nada conforme con la actitud de algunos miembros del equipo, según revelan en el club. “En la cancha vio algo negativo que va más allá de un simple bajo rendimiento. Sintió falta de compromiso y eso le dolió. Puede que sea una idea suya solamente, pero el tema le quedó dando vueltas. Teme que ya no le crean”, afirman en Pedreros.

Las declaraciones que dio el domingo, donde calificó lo realizado por sus pupilos como una “vergüenza” y un “desastre”, hacen prever días convulsionados en la interna del elenco blanco.

Quiebre con Meneses 
La pretemporada en La Serena no hizo más que destruir definitivamente lo poco de relación que quedaba entre Guede y Óscar Meneses, director deportivo de ByN.

El técnico se quejó durante su estadía en la Cuarta Región del mal estado de las canchas de entrenamiento. Lo peor es que no tenía a quién reclamarle, pues Mosa estaba en Santiago y el ex técnico se encontraba de vacaciones en Puerto Vallarta. Esta situación le molestó muchísimo, añaden desde la concesionaria.

“Entre los dos ya está todo trizado. No hay vuelta atrás. No podía entender que un director deportivo estuviese de vacaciones en plena pretemporada del equipo y cuando hay jugadores que aún no definen su futuro. Para colmo, se enteró de que Meneses se adjudicaba los fichajes de Nicolás Maturana y Jorge Valdivia, lo que tampoco le gustó”, confidencian en su staff.

En el directorio están conscientes de la nula relación que existe entre ambos, pero advierten que despedir al ejecutivo es improbable, debido al costo económico que significa, pues gana $ 12 millones al mes, tiene contrato a plazo fijo y todavía le queda un año de vínculo.

La hinchada y las críticas 
El domingo, una vez más, el DT se fue pifiado e insultado por lo hinchas, que no le perdonan haberle “regalado” el Clausura a la U. “Haber perdido el título lo tiene tremendamente presionado y siente que los críticos son despiadados con él”, agregan en el Monumental. Necesita ganar este torneo con urgencia y si ve que el equipo sigue sin responderle, ni Mosa logrará retenerlo. “Siempre ha dicho que si no le va bien, se irá solo”, advierten en la concesionaria, donde no tendrían como pagarle el año de contrato que le queda si quisieran despedirlo. Guede gana anualmente cerca de US$ 900 mil.

Por ahora, el técnico tiene el apoyo del bloque de Mosa y la Corporación, que con cinco votos son mayoría en el directorio del Cacique.

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