Enero de 2014 fue el germen del nacimiento de Amplitud. Los entonces reelectos diputados Karla Rubilar, Joaquín Godoy y Pedro Browne presentaban su renuncia a Renovación Nacional argumentando diferencias sustanciales con su alma mater; una semana después hacía lo propio la senadora Lily Pérez, viendo la oportunidad para salir de RN y sumarse a un proyecto liberal.

El grupo inició entonces un camino por convertirse en el tercer partido de la Alianza -bloque que en ese momento solo estaba conformado por la colectividad que dejaban y la UDI- e, incluso, llegar a un acuerdo con un naciente Evópoli, liderado por Felipe Kast. La idea era transformarse en un partido liberal y progresista dentro la derecha, apelando al voto huérfano de ese sector.

Sin embargo, la historia se fue escribiendo de otra manera y, tres años después, la biografía de Amplitud incluye la renuncia de algunos de sus fundadores, una baja incidencia política en el Congreso y la creación de un nuevo bloque político de centro junto a Red Liberal y Ciudadanos, que no pudo participar de las primarias presidenciales ni tendrá candidato propio en la primera vuelta de noviembre.

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