Una red privada virtual (VPN) es una gran herramienta para mantener a salvo tu privacidad cuando utilizas Internet, ya bien sea en casa o cuando te conectas a una Wi-Fi pública. Pero para usar una VPN tendrás que configurarla. ¿Cómo? ¿Por qué es conveniente usar una red privada virtual? ¿Puede filtrar información? Si quieres que tu navegación web sea segura y, además, privada, sin duda tendrás que echar mano de una red privada virtual.

Esta es la principal función de este tipo de redes: protegerte de los ‘mirones’ que hay en Internet, sobre todo en las WiFi públicas, donde es más fácil espiar a los usuarios. Otro de los usos importantes y a tener en cuenta de las VPN es que también te permiten saltarte las restricciones regionales de los sitios de streaming de vídeo y música, no obstante, hay que tener especial cuidado cuando utilices una VPN con este fin.

¿Cómo funciona una VPN? Piensa en una red privada virtual como si se tratara de una carretera secundaria por la que circulan menos coches que por una autopista. Esta vía es más segura precisamente porque al haber menos gente en ella, tienes menos posibilidades de que te vean o te rastreen.

Su funcionamiento sería el siguiente: tu PC se conecta a un servidor VPN, que puede estar ubicado en Estados Unidos o en otro país extranjero, como Reino Unido, Francia, Suecia o Tailandia. El tráfico web pasa de un lado a otro a través de ese servidor. Con esto se consigue que cuando navegas por la mayoría de sitios web lo hagas desde la ubicación geográfica de ese servidor, no desde la ubicación de tu ordenador.

Una vez que estés conectado a la VPN y estés “en esa carretera”, es muy difícil para cualquier otra persona espiar tu actividad de navegación web. Las únicas personas que pueden saber lo que estás haciendo son tú, el proveedor de VPN y el sitio web que estás visitando. Y aún así, al usar este tipo de red, tu proveedor de servicios de Internet (ISP), también no tendrá apenas tiempo para averiguar qué sitios web estás visitando.

Si además estás usando una Wi-Fi pública -en un aeropuerto o cafetería, por ejemplo-, los piratas informáticos tendrán también más dificultades para robar tus credenciales de acceso o para redirigir tu PC a un sitio bancario falso. Podríamos decir que con una VPN estás ‘falsificando’ tu ubicación para que nadie pueda rastrearte. Si estás en Chile, por ejemplo, y el servidor está en Estados Unidos, la mayoría de las páginas web que visites verán que estás accediendo desde Estados Unidos, no desde Chile.

Esta también es la razón por la que puedes acceder a muchos sitios web restringidos regionalmente u otros servicios en línea (el iPlayer de la BBC, por ejemplo). Ten en cuenta que aunque una VPN te servirá para saltarte las restricciones de la mayoría de sitios, hay excepciones. Un ejemplo es Netflix, que lucha contra el uso de VPNs para evitar que la gente tenga acceso a la versión americana del servicio.

LO QUE UNA VPN NO PUEDE HACER

Aunque las VPN son una herramienta importante, no son infalibles. Si tu país tiene una gran cantidad de restricciones no podrás evadir la censura así como así a través de una VPN. Estas tienen un uso limitado. Con una red privada virtual podrás, por ejemplo, acceder a sitios como Facebook o Twitter, pero no siempre, dependerá del gobierno. Así que toma nota: una VPN te servirá para proteger tu privacidad y seguridad cuando navegas por la Red y para saltarte ciertas restricciones regionales, pero no te servirá para protegerte de un gobiernos con una fuerte censura.

CÓMO ELEGIR UN PROVEEDOR DE VPN

Actualmente hay una gran cantidad de servicios de VPN en el mercado entre los que elegir. Pero, ¿cómo saber cuál vale la pena usar? Cuando se trata de la seguridad, todo gasto es poco, por eso, quizás, valga la pena pagar cuando se trata de un VPN. No obstante, debes saber que existen un montón de opciones gratuitas ofrecidas por empresas importantes.

Los servicios gratuitos generalmente ofrecen una cantidad limitada de uso de ancho de banda al mes u ofrecen un servicio más lento. Tunnel Bear, por ejemplo, ofrece solo 500 MB de ancho de banda libres por mes, y CyberGhost ofrece un servicio gratuito que es significativamente más lento que su versión de pago. Luego están las VPNs libres que usan un modelo ad-supported, que, podríamos decir, son las menos recomendadas.

La buena noticia es que las VPN no son caras. Generalmente se suele pagar por una sobre unos 5 dólares al mes (facturado anualmente o en bloques de varios meses). Si finalmente te decides a pagar por un proveedor de VPN probablemente te surjan ciertas dudas: ¿qué tipo de registro realiza el proveedor de VPN?, es decir, ¿qué información guardará de tus sesiones VPN y por cuánto tiempo?, ¿registrará las direcciones IP, los sitios web que visites, la cantidad de ancho de banda utilizado o cualquier otro detalle clave?

Pues bien, todas las VPNs hacen algún tipo de registro, pero hay VPNs que recopilan menos datos que otras. Además, algunas simplemente guardan tus datos unos días, mientras que otras lo hacen por más tiempo. Tendrás mayor o menor privacidad respecto a tu navegación en función de los datos que recopile tu proveedor y del tiempo que los tenga almacenados. Lo bueno de estas redes es que son fáciles de usar y no requieren ningún conocimiento técnico para realizar grandes ajustes.

USO DE UNA VPN

Antes de usar una VPN recomendamos revisar las políticas de registro del proveedor. El resto, conectarse a una red privada virtual, será pan comido. TunnelBear es un ejemplo de VPN. Esta aplicación tiene una interfaz muy sencilla. Con ella solo necesitarás seleccionar el país al que quieres acceder, hacer clic en la opción “On” y finalmente esperar un mensaje de confirmación de conexión.

SaferVPN funciona de manera similar: selecciona el país que quieres usar (las opciones más comunes -Estados Unidos, Alemania o Reino Unido- están en la parte superior). Una vez hecho esto, pulsa el botón de conexión y espera, una vez más, el mensaje de confirmación.

La interfaz de HMA Pro un poco más complicada, pero se entiende también bastante bien. Para seleccionar la ubicación virtual deseada tendrás que hacer clic en la opción “Modo de ubicación”, elegir el nombre de la ubicación y luego seleccionar una ubicación de la lista. Hecho esto tendrás que hacer en el botón deslizante que dice “Desconectado”. Cuando estés conectado ya podrás empezar a usar la VPN.

Como decíamos más arriba, hay muchos servicios de VPN en el mercado. Escoge el que quieras o el que más te guste. La mayoría tienen una interfaz similar y te será sencillo manejarla.

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