Aunque algunas señales pueden deberse a otros problemas, es fundamental prestar atención y no pasarlas por alto para lograr un diagnóstico precoz y un tratamiento en caso de padecer cáncer de vejiga

El cáncer que lo afecta se origina cuando las células de transición crecen de forma desmedida en su membrana interna, y forman tumores en sus tejidos.

La mayoría de los casos empiezan en el urotelio, es decir, el revestimiento más interno de este órgano.

Su detección oportuna es clave para evitar consecuencias trágicas, dado que, con los días, puede extenderse a otras áreas de la vejiga y estructuras cercanas a esta.

El problema es que muchos de sus síntomas iniciales son malinterpretados por su relación con otras condiciones y, por desgracia, esto dificulta el diagnóstico en muchos pacientes.

Debido a esto es primordial estar atentos ante cualquier señal, sobre todo si se tienen factores de riesgo como el tabaquismo y la exposición a sustancias químicas tóxicas.

A continuación compartimos en detalle las 7 principales para que no dudes en consultar al médico si te aquejan.

¡Descúbrelas!

1. Sangrados en la orina

La presencia de sangre en la orina es uno de los primeros síntomas del cáncer de vejiga. Esta puede variar en cantidad y, por lo general, se da de forma intermitente.

Los pacientes pueden notar como la orina cambia de color a una tonalidad rosa o, en menos casos, a un rojo más oscuro.
En algunos casos el color de la orina es normal a simple vista, pero se detectan pequeñas cantidades de sangre cuando se realizan exámenes médicos.

El síntoma puede persistir varias semanas seguidas, o bien, aparecer un día y al otro ya no.
Lo que sí es seguro es que, en caso de no tratarse la enfermedad, la sangre reaparecerá en un futuro.

2. Cambios en los hábitos de micción

Los cambios en los hábitos de orina se deben tener en cuenta como posible señal de cáncer de vejiga, ya que, aunque casi siempre se producen por una infección, también pueden ser determinantes para obtener un diagnóstico rápido de esta condición.

Es necesario consultar al médico si:

Aparece una sensación recurrente de ir al baño, incluso cuando no hay orina para expulsar.
Aumenta el deseo de orinar en la noche.
El flujo de la orina es débil.
Se siente ardor al orinar.

3. Dolor a un lado de la espalda

Las infecciones urinarias, así como los cálculos y el cáncer, suelen provocar un incómodo dolor en uno de los costados de la espalda, cerca de la zona lumbar.

Aunque en un principio se confunde con el dolor muscular, su recurrencia e intensidad permiten saber que algo más está ocurriendo.

Es importante prestarle atención, sobre todo cuando viene acompañado de cambios notorios en la orina.

4. Pérdida del apetito

Son muchos los factores que se deben analizar cuando una persona pierde el apetito; no obstante, entre esto, hay que considerar que puede deberse a un tipo de cáncer.

Los pacientes que desarrollan tumores en la vejiga mantienen una continúa sensación de pesadez que, la mayor parte de las veces, les impide disfrutar la comida como solían hacerlo.

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