Ya tenemos definidos los candidatos presidenciales, pero tenemos muy pocas propuestas. Por lo mismo, en esta columna hemos querido entregar públicamente 12 propuestas de Gobierno, para que las estudien quienes tendrán la misión de dirigir los destinos del país en los próximos cuatro años. Entendiendo que no cabe todo en este espacio asignado, seis de estas propuestas las dimos a conocer el pasado jueves 29 de junio y hoy entregamos las seis restantes

  • Incentivos tributarios

Beneficiar directamente a las zonas afectadas por catástrofes, especialmente el caso de los últimos incendios forestales. Incentivar de esta manera el traslado de empresas manufactureras, que darán trabajo a una zona muy afectada por la cesantía. Estos beneficios deben otorgarse también a las empresas locales para que resulten competitivas

 

  • Fondos Regionales

Establecer un control estricto de la forma en que los CORE utilizan los Fondos Regionales. Hoy la mayor parte de los mismos son destinados a clientelismo político. Lo mismo vale para las Municipalidades, que dilapidan recursos fiscales en viajes que no reportan ninguna utilidad posterior a la comunidad

 

  • Contraloría

Necesita independencia y recursos. Con la nomenclatura actual no tienen personal suficiente para cumplir con las demandas que exige el país en cuanto a fiscalización. Por muy buenas intenciones que tenga el Contralor de turno.

 

  • Minería

Es necesario tomar medidas para superar la situación crítica que afecta a las regiones mineras. Una alternativa es ampliar la Zona Franca Industrial, vigente para Tocopilla a todas las provincias del Norte Grande

 

  • Guardias privados

Implementar en cada región cursos obligatorios para guardias privados de tal modo que cada región disponga de un contingente suficiente con conocimiento básico de las leyes del tránsito, lo que permitirá que desarrollen funciones que hoy ejecutan Carabineros, liberando a la policía universidad para otros menesteres. Tendrán una vestimenta de color uniforme para todo el país, solamente diferenciados por el escudo de la Municipalidad a la que pertenecen.

  • Impedimento para ejercer cargos públicos

Agregar a la Ley de probidad, como una manera de terminar con la corrupción que se ha ido apoderando del país: cualquier persona, que ejerciendo un cargo público –ya sea por designación o elección popular- y haya sido condenado por un delito cometido en el ejercicio de ese cargo, NO PUEDE volver a ejercer nuevamente ningún cargo de gobierno, parlamentario o municipal. De por vida.

/Columna de Waldo Mora publicada en la página editorial del Mercurio de Antofagasta

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