En medio de la votación en particular del proyecto de Reforma a la Educación Superior en la Cámara de Diputados, las tensiones entre los parlamentarios del Frente Amplio Giorgio Jackson, Gabriel Boric y Vlado Mirosevic y el Gobierno de la Nueva Mayoría aumentan. A pesar de que en sus intervenciones los parlamentarios destacaron la importancia de legislar en materia de Educación Superior y reconocieron algunos avances en el proyecto, anunciaron su rechazo a los ítems de gratuidad al 60% y a la fórmula de eliminación del Crédito Aval del Estado (CAE) propuesto por el Ejecutivo. Una jugada compleja para un proyecto que estuvo meses paralizados en la Comisión de Educación, que fue rechazado por la Cámara en pleno y sufrió una reformulación profunda por parte del Ejecutivo.

La decisión ya estaba tomada desde el momento en que el proyecto salió de la Comisión de Hacienda y pasó por el cedazo del ministro Rodrigo Valdés, aseguran cercanos a los legisladores. Es más, desde el Movimiento Estudiantil tenían claridad respecto a esta distinción entre los parlamentarios frenteamplistas y la propuesta del Ejecutivo, una apuesta que apuntó a mejorar las relaciones que resultaron dañadas luego de las votaciones en la Comisión de Educación, donde se habrían respaldado articulados que complican directamente a la organización estudiantil.

Así lo dejó en evidencia el diputado liberal Vlado Mirosevic, quien en su intervención recalcó que “la cobertura de gratuidad no es lo que se prometió”, ya que sólo se ha comprometido el 60% de alcance en el proyecto de ley. Además Mirosevic criticó la permanencia de la lógica de financiamiento de voucher -la oferta y la demanda-, la cual sólo profundizaría el modelo mercantil y neoliberal del actual sistema de educación superior, según el diputado del Frente Amplio. “Aprobaremos algunos de los articulados de este proyecto que van en una buena dirección, pero los otros habrá que rechazarlos”, sentenció.

Por su parte, el diputado de Revolución Democrática aseguró que “hay una serie de contradicciones que son difícil de omitir”, e hizo hincapié en los cambios realizados en la Comisión de Hacienda respecto al Crédito con Aval del Estado, el cual fue derogado en votación en la Comisión de Educación, indicación que hoy cuenta con una reserva de constitucionalidad por parte del Ejecutivo.

“Esta es la reforma que el ministro Valdés ha construído en la Comisión de Hacienda”, agregó Giorgio Jackson, apuntando al anuncio del secretario de Estado, quien aseguró que recién en noviembre de este año se ingresará un proyecto que sustituya el CAE como forma de financiamiento para la educación superior.

Un retraso del ingreso del proyecto de ley que, según el diputado, se traducirá en la ausencia de una nueva forma de crédito, ya que los parlamentarios no legislarán en febrero, por lo tanto el gobierno de Michelle Bachelet terminará con el Crédito Aval del Estado aún vigente. “El CAE -en los hechos- va a seguir operando hasta el 2070”, arremetió Jackson y agregó que en base a la forma de financiamiento del proyecto de Reforma a la Esup se mantendrá una “falsa gratuidad universal, que funciona a través de voucher, hasta que se extinga el CAE”.

Ante esto, la ministra Adriana Delpiano no guardó silencio y aseguró que  el objetivo de eliminar al CAE es parte de los principios del proyecto. “Vvamos a sacar el CAE, vamos a sacar a la banca del sistema de financiamiento (…) por lo tanto no hay dos opiniones como señaló usted diputado Jackson”, indicó la ministra. Además, apuntó a la jugada de Jackson en la Comisión de Educación y aseguró que “eliminar el CAE y no amarrarlo con otro proyecto es una irresponsabilidad con los jóvenes (…) no más CAE es una convicción profunda de este gobierno”, sentenció.

Finalmente el diputado Jackson hizo un llamado al resto de los parlamentarios a rechazar el articulado de la gratuidad y del CAE, artículos que según los anuncios del candidato presidencial de ChileVamos, Sebastián Piñera, son rechazados por la oposición. Y es que según el ex mandatario, la gratuidad no aumentará su cobertura más allá del 50% bajo su eventual nuevo mandato, por lo tanto, no se cumpliría la promesa del 60% de cobertura para los estudiantes más vulnerables, que hizo el actual gobierno.

La propuesta de Piñera en un inicio habría complicado a los parlamentarios de derecha, principalmente a Jaime Bellolio (UDI), quien encabeza la agenda de educación de su sector en la Comisión de Educación, espacio en el cual se aprobó la gratuidad hasta un 60%, tope que había sido respaldado principalmente por los parlamentarios de RN y parte del gremialismo. Los mismos parlamentarios que en su intervención en la Cámara se cuadraron con la propuesta de Piñera y anunciaron su rechazo a la propuesta del Ejecutivo.

Ante la postura del frenteamplismo y el último anuncio de Piñera, el diputado Daniel Melo (PS) aseguró que “las visiones maximalistas se entrelazan con la estrategia de la derecha (…) vemos presiones para que se retroceda de un 60% a un 50% en la gratuidad”. Además, interpeló a los diputados de la derecha a que mantengan su compromiso con el 60% de gratuidad y no con la rebaja al 50% como señaló Piñera esta tarde.

Esa misma línea siguió la ministra de Educación, Adriana Delpiano, quien reiteró el compromiso con la gratuidad y explicó que la propia Presidenta Michelle Bachelet explicó hace dos años que en su gobierno no se podría avanzar más allá del 60% y que la gratuidad universal no podía ser financiada, a pesar de que era un horizonte a seguir.

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