La rentabilidad de los Fondos de Pensiones ha sido notablemente alta en los últimos 12 meses, terminados en junio recién pasado. Los fondos tipo A rindieron un 17,8% y los tipo E un 6,5%, cifras nominales. Esto significa un incremento en el ahorro muy sustantivo, que avala el ahorro y la capitalización como método para mejorar pensiones.

La rentabilidad fue influida positivamente por el mejor desempeño de los instrumentos de renta variable en los mercados de las economías de mayor desarrollo.

La renta variable local también experimentó un aumento significativo en los últimos 12 meses, 18,8% y 14,35% durante el 2017,  mejoría que se expresa en el IPSA. Además, en lo que va de este año la renta fija Chilena arroja una rentabilidad levemente superior al 3%.

Puntualmente, los afiliados con más renta variable, Fondo A, duplicaron la rentabilidad de aquellos que eligieron el Fondo E.

La evidencia refuerza la idea de que no es razonable utilizar los ahorros como instrumento para manifestar adhesión o rechazo contra algo, porque esta conducta, al final, puede conducir a un deterioro injustificado del ahorro para financiar pensiones.

Quienes alientan estas conductas saben  que la autoridad ha dispuesto medidas para que los cambios masivos de fondos eviten el daño a las cuentas individuales de quienes no se cambian de fondo, y con ello se ha protegido la estabilidad del sistema, protegiéndolo en cierta forma de convocatorias rupturistas como las que propició el movimiento No+AFP el año pasado, cuya consecuencia más lamentable ha sido hacer perder la oportunidad de incrementar sus ahorros a quienes se cambiaron de los fondos Tipo A hacia fondos Tipo E

Las voces responsables han reiterado que lo recomendable en la elección de fondos es escoger él o los Multifondos de acuerdo a las características personales de cada afiliado. Esto significa considerar el monto de ahorro personal; los años que faltan para cumplir la edad legal de pensión; la existencia de otras fuentes de recursos para financiar los años de retiro; la tolerancia o aversión a los riesgos de variación del ahorro por alteraciones bruscas en los precios de mercado, etc. Se trata de una decisión de cada afiliado.

Los fondos de pensiones se invierten con una lógica de largo plazo en cuanto a rentabilidad y, en consecuencia, el desempeño debe medirse en un horizonte largo, sin perjuicio que la gestión de inversiones de las AFP vaya alterando las carteras en función de las mejores perspectivas de los instrumentos y de las perspectivas económicas globales.

Blog de Roberto Fuentes, Gerente de Estudios de la Asociación de AFP, para La Tercera

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